Rinden tributo a Marichal hoy

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POR GARY PETERSON
Del Contra Costa Times

La construcción de la estatua de Juan Marichal, que será develizada hoy en el SBC Park, comenzó en 1959. De manera conceptual, de todas formas. Hasta ese punto, Marichal lanzaba por debajo del brazo, emulando a su héroe de infancia, Bombo Ramos. Fue lo suficientemente exitoso como para salir de la República Dominicana y hacia el sistema de las menores de los Gigantes.

Marichal tuvo marca de 21-8 en su primer año en la granja. Estuvo en camino a repetir ese esfuerzo con un año de 18-13 en clase A, cuando el dirigente Buddy Kerr le sugirió que tirara por encima de lbrazo.

“Le pregunté que cómo eso me ayudaría”, recordó Marichal.

Como quien dice: ¿No son suficientes 39 triunfos en dos temporadas?

“Me dijo que sería mucho mejor contra bateadores zurdos”, dijo Marichal.

Así que Marichal llevó un receptor al bullpen, “y comencé a tirar por encima del brazo. Parecía imposible hacerlo sin patear hacia arriba”.

Así nació la estatua. Claro, se hizo un buen trabajo por el medio. Necesitó 243 victorias en 16 campañas para convencer a alguien, en este caso el dueño Peter Magown, de poner a Marichal en bronce y enseñarlo al público.

“Recuerdo cuando pusieron la estatua de Roberto Clemente en Pittsburgh”, dijo Marichal. “Fui a verla y estuve impresionado. Luego la de Willie Mays y Willie McCovey (en San Francisco). Comencé a pensar que me gustaría una mía”.

Ahora la tiene, y sería difícil encontrar un mejor hombre. La patada de Marichal es única y casi increíble. Fijo con la pierna derecha, el pie izquierdo subía hasta la punta de su gorra, pareciendo un contorsionista y no un lanzador con control extremo.

No era una gran vista desde la caja de bateo. Marichal tenía cuatro lanzamientos – recta, curva, slider y curva – desde arriba. Cambiaba las velocidades en cada uno de ellos. Eventualmente también lanzaba en tres cuartos, y sí, por debajo del brazo.

Ahora, con un conteo de pitcheo limitado y las rotaciones de cinco hombres, los logros de Marichal parecen inalcanzables, al igual que su patada. En sus días, los lanzadores hacían 40 aperturas por año, y se esperaba que terminaran cada una de ellas.

Por eso Marichal fue tan querido durante sus 14 temporadas con los Gigantes. ¿Cómo olvidar un tipo que gana 20 juegos, completa 21 de 35 aperturas y tiene efectividad de 2.65? Ese fue el promedio de Marichal de 1962 a 1971.

El legado de Marichal, sin embargo, no está tan condensado. Ganó 20 partidos seis veces, fue en nueve ocasiones al Juego de Estrellas y ganó un campeonato de efectividad.

Y en 16 temporadas recibió exactamente un voto para el Cy Young. Uno. Fue en 1971; un tipo llamado Dave Roberts (103-125 de por vida) recibió dos ese año.

“Sabía que era por lo de Roseboro”, dijo Marichal. “Si no recibí votos antes de eso, menos después”.

En el calor de un partido de los Gigantes y los Dodgers en agosto de 1965, Marichal le dio un batazo a John Roseboro. Fue suspendido por ocho partidos y multado con US$1,750.

Aun antes de ese incidente, Marichal era conocido como un competidor fiero y orgulloso. Tenía que serlo. Al llegar a los Estados Unidos, el único dominicano en las mayores era Ozzie Virgil.

Marichal y otros latinos tenían que trazar su camino, en un país extraño y en un juego que solo había permitido la integración en poco más de una década.

No es que con eso buscara justificar usar el bate como arma. Marichal no lo hace.

“Déjame decirte”, dijo. “Siempre lamenté lo que hice. Por eso nos hicimos amigos después del incidente. Lo invité a mi país y me sentí contento por esa amistad. Lo que nunca entiendo es por qué nunca nadie olvidó eso. A veces uno hace cosas sin pensarlo. Hice algo malo y desearía que nunca hubiera sucedido”.

El tiempo sana. Le tomó tres chances, pero Marichal fue votado al Salón de la Fama en 1983. Fue ministro de deportes de su país. Si se candidateara como presidente de la República Dominicana, probablemente tendría un chance.

“No lo creo”, dijo riendo. “No creo que me gustaría esa posición”.

El está preparado para otra posición más provocativa. Pueden verlo en la Plaza Lefty O’Doul cuando quieran verlo, desde hoy sábado.

VERSIÓN DIONISIO SOLDEVILA BREA