Robot pone primera piedra en la cirugía de próstata

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POR JOSÉ PIMENTEL MUÑOZ
MIAMI.-
Un robot que costó 1.2 millones de dólares está siendo utilizado en el Baptist Hospital en cirugía de extirpación de próstata, un proyecto en el que participa el urólogo dominicano Cosme Gómez.

Se trata del Sistema Quirúrgico da Vinci, un robot que está abriendo el camino en materia de cáncer en la próstata y deja el beneficio de menos sangramiento y dolor, un internamiento más corto, cicatrices más pequeñas y una recuperación más rápida que en la cirugía tradicional.

Sentado frente a una consola, como si fuera un adolescente que juega video lentamente, el doctor Robert Puig manipula una serie de palancas poniendo en movimiento las partes del robot. Ubicado a corta distancia de la mesa de operación, Puig realiza su tarea mientras mira un estereóscopo en el que se refleja una imagen ampliada y tridimensional del área prostática del paciente. Los instrumentos del robot controlados por él remotamente hacen pequeñas incisiones y dan puntos de sutura con más precisión que una mano humana.

Puig es el jefe de urología de Baptist Hospital,  al que acuden muchos pacientes latinoamericanos –incluso dominicanos-  y que fue el primer centro del Sur de La Florida en realizar la cirugía robótica, utilizando inicialmente a Esopo y después a da Vinci, adquirido en 2001 para usarlo en operaciones del corazón. 

El robot ofrece una versión del siglo XXI de cirugía mínimamente invasiva. Colgando sobre el paciente como un gigantesco insecto, los “brazos” del robot sostienen herramientas quirúrgicas, incluyendo una pequeñísima cámara, que entra en el abdomen a través de incisiones milimétricas. Los enfermeros del quirófano cambian las herramientas en los brazos del robot mientras que cortan y cauterizan los vasos para separar la próstata de la vejiga. El cirujano entonces mueve el robot a un lado y extirpa la próstata. 

 “Éste es el futuro. Éste es un procedimiento que exige mucho esfuerzo y coordinación, pero yo creo que ha llegado aquí para quedarse. Pudiera convertirse en el estándar para la atención en cinco o 10 años”, dijo Puig.

El robot mejora la habilidad del cirujano de diversas formas. Hay una mejor visibilidad y ampliación dentro del cuerpo y el robot hace más que lo que puede hacer su muñeca”, declaró Gómez.  Y los brazos del robot son más estables que una mano humana pulsando, observó. 

Proteger los nervios –esto es, extirpar la próstata sin dejar al paciente impotente a largo plazo– aún tiene un signo de interrogación con el robot. Si los paquetes de nervios a ambos lados de la glándula prostática no se dañan durante la cirugía, los hombres tienen una mejor oportunidad de tener erecciones nuevamente 18 meses después de la cirugía. La extirpación robótica de la próstata es aún demasiado nueva para conocer los resultados, aunque los cirujanos están esperanzados que los mismos serán positivos.

Puig y su socio dominicano Gómez se adiestraron durante un año antes de hacer su primera extirpación robótica de próstata en Baptist Hospital, que puso el e-mail International@baptisthealth.net y el teléfono 305-273-2373 a disposición de las personas que deseen mayores detalles de este tipo de cirugía.

El robot no puede utilizarse en pacientes obesos o en aquellos que tienen cicatrices abdominales, la próstata agrandada o cáncer avanzado. “Estamos abrazando con cautela esta tecnología robótica”, exclamó Gómez. “Tenemos una obligación de ofrecerle a los pacientes la última tecnología, pero probada”.