Romney dice que  Obama divide y desilusiona

Los republicanos disfrutaron ayer en grande la convención que ratificó la elección de sus candidatos a la presidencia de la República, Mitt Romney, y a la vicepresidencia, Paul Ryan. En su discurso de aceptación de la nominación, Romney, de 65 años, hizo referencias a Estados Unidos como una “nación de inmigrantes” que vinieron en busca de libertad de religión, libertad de expresión y la oportunidad de construir sus vidas “o empezar un negocio con sus propias manos”.  

El candidato pintó un panorama sombrío de la situación en EE.UU. cuatro años después de la elección del presidente Barack Obama, en la que, a su juicio, “la mayoría de los estadounidenses ahora tiene dudas”, por primera vez, sobre el futuro de sus hijos.

TAMPA, Florida, EE.UU.  AP.  Los republicanos cerraron filas detrás del candidato Mitt Romney, ratificaron que buscarán conquistar votos criticando la gestión económica del gobierno demócrata y aprobaron un programa político que refleja las preferencias de las alas más conservadoras de la población anglosajona.

Pero en la Convención Nacional Republicana quedó al descubierto la existencia de voces discordantes que reflejan diferencias con respecto a los hispanos, que a pesar de ser un segmento clave de votantes quedaron relegados a un segundo plano en los cuatro días de la convención.    Tal vez la sorpresa más importante para los latinos fue el discurso del jueves de Craig Romney —hijo del candidato presidencial— quien pronunció parte de su discurso en español en señal de que su padre buscaría acercarse a millones de votantes latinos.   

El espectáculo —que incluyó un homenaje al ex presidente Ronald Reagan, un desfile de oradores impecablemente vestidos y maquillados, música patriótica y un despliegue de luces y tecnología de última generación— debió ser retrasado un día debido a la amenaza de la tormenta Isaac, que le quitó así parte del protagonismo noticioso que esperaba tener la reunión.   

Además de la fórmula presidencial Romney-Paul Ryan, la gran protagonista fue la economía.   

A diferencia del tema de la inmigración, abordado apenas por un puñado de oradores, casi todos los discursos mencionaron al presidente demócrata Barack Obama.   

Las referencias al aumento del desempleo y la pobreza durante los últimos cuatro años y las promesas de crecimiento y desarrollo con un gobierno republicano fueron una constante en el foro donde miles de delegados y activistas alzaron carteles con la leyenda “Podemos cambiarlo”.   

También los oradores hispanos —que ocuparon lugares estratégicos para hablar antes de figuras anglosajonas estelares como Ryan, la esposa de Romney o el mismo candidato presidencial— se concentraron en el tema económico.

Romney, de 65 años, habló tanto de temas personales como políticos, incluidos su fe mormona y su visión de lo que sería su presidencia.

La economía, no obstante, dominó su discurso.    “Ojalá el presidente Obama hubiese tenido éxito porque yo quiero que EU tenga éxito. Pero sus promesas dieron lugar a desilusiones y divisiones”, dijo Romney, presentado por el senador de ascendencia cubana Marco Rubio.    “Busco ser presidente para ayudar a crear un futuro mejor, un futuro donde todos los que quieran un trabajo puedan encontrarlo… Y a diferencia del presidente (Obama), tengo un plan para crear 12 millones de empleos nuevos”, dijo tras aceptar la nominación presidencial.

Las frases

Mitt Romney

Acepto su nominación como candidato a la Presidencia de Estados Unidos”  

Lo hago con humildad, profundamente conmovido con la confianza que han depositado en mi. Es un gran honor, y aún es una mayor responsabilidad, y esta noche les pido que caminen junto a mi hacia un futuro mejor”

Las claves

1. Invitados

Entre los presentes se encontraba el mexicoestadounidense Derek Parra, ganador de la medalla olímpica de oro y plata en patinaje de velocidad durante las Olimpiadas invernales de Salt Lake City.    Casi todos buscaban destacar el aspecto humano de Romney.

2.  Derrota

Algunos analistas aseguraron que la plataforma representa una derrota para los que buscan un acercamiento con la comunidad latina.    Pero a otros no les sorprendió el lenguaje duro del documento en materia de inmigración ni la ausencia de un debate profundo sobre el tema en la convención republicana.