Ronda de Doha: funcionarios apuntan a un acuerdo final

POR ALAN BEATTIE
En Londres

Todo resultó muy bueno para que los jefes de gobierno refugiados y seguros en la cumbre en San Petersburgo el pasado fin de semana para comprometerse a llevar a un final feliz la ronda Doha de conversaciones de comercio.

Son los ministros y los funcionarios  principales -que sostendrán su más reciente ronda de negociaciones este fin de semana- los que tienen que regresar y decirle a sus electorados locales que no conseguirán todo lo que querían o que tendrán que ceder más de lo que pensaban.

En el área más debatida, el comercio agrícola, pocos tienen una tarea más difícil que Susan Schwab, la representante de comercio de EEUU. Esta semana, se dispuso a concitar el apoyo en el Congreso para mayor “flexibilidad” sobre el respaldo a la agricultura de Estados Unidos, el código para bajar la oferta actual, que implica un techo general de US$22 millardos a los subsidios agrícolas. Un número final probablemente concluya entre US$2 millardos y US$7 millardos menos.

Eso solo le parece una concesión excesiva parta algunos. Después que la señorita Schwab se reunió con el comité de finanzas el miércoles, su presidente Charles Grassley, el senador republicano para Iowa, dijo: “Nos movimos. Estamos esperando que otros se muevan ahora”.

Pero quizás tan importante es que el regateo para reducir los subsidios -abrir los mercados de exportaciones lucrativas para los productos norteamericanos como el arroz o el maíz en los similares de India y China- es probable que resulte menor de lo que se anunció inicialmente. La demanda de EEUU de un recorte promedio de 67% en las tarifas comerciales está muy por encima del consenso creciente entre la Unión Europea y el Grupo de los 20 países en desarrollo de un acuerdo alrededor del 50%

Después de trazar una raya numérica en la arena, será demasiado obvio que la administración la cruce. En su primer día de trabajo completo, la señorita Schwab descartó comentarios sobre un acuerdo entre 50%-54% al decirle a los reporteros: “Hay que pensar en grande. Piensen en acceso al mercado”.

Ann Tutwiler, jefe de comercio y desarrollo de la Fundación Hewlett en Washington, dice: “La administración ha retrocedido hasta un punto por la forma en que ha llevado las negociaciones”. La señorita Tutwiler sigue pensando que el “lobby” agrícola y sus aliados en el Congreso van a ceder. “La administración dirá que es mejor que nada, y mejor que lo que obtuvieron los agricultores norteamericanos en la ronda Uruguay [1986-94]”, dice. Sin embargo, dice que no es una venta fácil.

El homólogo de la señorita Schwab en la Unión Europea, Peter Mandelson, parece tener una tarea ligeramente más fácil. El criterio convencional entre los sabios de comercio de Bruselas es que el éxito clave está en hacer que Alemania respalde a la comisión Europea contra los franceses, y Angela Merkel, la canciller de Alemania rompió de manera decisiva con el presidente francés Jacques Chirac en San Petersburgo para expresar su entusiasmo con los compromisos y un acuerdo.

La oferta probable del señor Mandelson de reducción de tarifa en la zona más baja del 50% ha sido manejada durante tanto tiempo que es difícil para cualquier estado miembros de la UE decir que ha caído en un limbo. París, de manera intermitente, ha agrupado unos 13 o 14 estados miembros para bloquear más reducciones en el apoyo agrícola, pero algunos dicen que hay poco estómago para otra pelea pública con la Comisión.

“Nuestra confianza en Mandelson está cerca de cero, pero se ha instaurado la fatiga”, dice un funcionario.

Los frutos de la diplomacia interna de esta semana pudieran estar expuestos en Ginebra en la reunión de este fin de semana del grupo negociador central -EEUU, la UE, Brasil, Japón, Australia y la India. Alguien va a quedar desilusionado.

VERSION: IVAN PEREZ CARRION