Rosario Flores
pasional y rumbera

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Como reza su canción “Yo quiero vivir”, Rosario Flores quiere vivirlo todo y no perderse de nada. Su entusiasmo, su energía contagiante y la pasión de su alma gitana se sintieron como nunca la noche del viernes en el Teatro La Fiesta del hotel Jaragua, donde la hija de La Faraona y El Pescailla presentó su más reciente producción, “Raskatriski” y sus éxitos más conocidos.

 Unos “shorts” blanco con adornos color plata, una camisa de flecos a combinación y una chaqueta blanca, mostrando sus torneadas piernas y su famoso ombligo, fue la ropa que utilizó la menor de las Flores para dejar su piel sobre el escenario que recibió su típico movimiento y  fuerza interpretativa por  una hora y veinte minutos.

La artista inició su repertorio con toques modernos a ritmo de “Gypsy Funky” tema incluido en su nueva producción, desatando al instante la algarabía de sus fans que  llenaron a totalidad el auditorio.

“Santo Domingo, qué deciros. Otra vez estoy aquí con vosotros, me encanta su energía, me gusta estar en este país, he pensado quedarme aquí por temporadas porque ustedes son de ley, me lo han demostrado.. ¡Los amo!”, fueron las primeras palabras que la cantante .

Sin perder ni un instante y aumentando el ritmo de sus movimientos interpretó “De Ley” y “Agüita del rio”.

“Para animar vámonos con una rumba”, dijo. Quitándose la chaqueta y meándose  con más intensidad  cantó “Al son del tambor”,  tema donde recuerda a su padre y sus fiestas.

 Con los éxitos “Algo contigo” y “Te quiero, te quiero”, llegó el romanticismo y la ovación a la madrileña.

La canción “Agua y sal” Rosario se la dedicó a esta tierra y a los dominicanos.

Luego hizo una pausa, tomó un trago de agua y presentó una canción que definió como uno de sus más grandes anhelos “Mi son”, tema que grabó junto a Juan Luis Guerra. “Cómo quieres que te quiera”, una de las más esperadas sonó cuando el reloj marcaba las 10:00 de la noche y desató emociones en las chicas.

Su repertorio continuó entre rumbas, bailes flamencos, aplausos y sensuales movimientos con “La rumba del bongó”, “Estoy cambiando”, “Yo quiero vivir”, pero sin lugar a dudas, el tongoneo de glúteos y cadera de la también actriz mientras cantaba “Estoy aquí” fue el más disfrutado por los caballeros. Tras abandonar el escenario por unos minutos  Rosario y su corista Maite Pizarro le erizaron los pelos a todos con el blues “Quiero cantar”.

 Locura. Mientras pedía al público que alzaran sus manos al cielo pidiendo paz para el mundo entonó su gran himno “No dudaría”,  llenando de lágrimas los ojos de muchos. Al finalizar lanzó besos al público y besó el escenario, despidiéndose. No obstante sus fans la aclamaron.

Ella regresó con más fuerza, cantó “Lucía”, “Meneíto” “Marcha, marcha” y con su rumba catalana puso de pie a casi todo el auditorio, quienes en varias ocasiones le pedían que no se fuera.

Finalmente a las 11:00 de la noche y asegurando a verse ido con “la carne llena y la sangre alborotada” Rossario Flores se despidió con el tema “Qué bonito”.

La frase

Rosario Flores

Gracias por toda su vibra, por recibirme con los brazos abiertos y hacerme recordar mis tres ángeles del cielo. Esta noche bailaré mucho merengue y me daré una borrachera en sus nombres”, concluyó.