Rumbo al Mundial. Italia busca empatar con Brasil

La selección nacional de fútbol de Italia, una de la más laureadas del mundo, se apresta a desafiar a Brasil en su tierra, para llegar a la quinta copa, lugar que ocupan los brasileños con cinco títulos mundiales, tarea difícil, pues los dueños de casa se han preparados para ellos disfrutar la fiesta deportiva a partir de junio.

Los italianos con cuatro coronas, dos semifinales y han montado la Copa Mundial de Fútbol, en dos ocasiones, van con su aval para Brasil a vencer al monstruo en sus entrañas.

La fanaticada italiana con el mismo entusiasmo de siempre se alista para realizar el largo viaje del continente Europeo al Americano, en el lejano país de sur américa. Italia desde su debut tendrán que tener bien puestas las botas, pues su primer compromiso será frente a la potencia de Inglaterra, el día 14 de junio.

Con cuatro títulos (1934, 1938, 1982 y 2006) y otras dos finales perdidas (1970 y 1994), Italia es, después de Brasil, la formación que más triunfos acumula en el certamen. También es el único equipo, junto con los brasileños, que ha alzado el trofeo en dos ediciones consecutivas. Su victoria en semifinales de México 1970 sobre Alemania (4-3 t.s.) está considerada unánimemente uno de los encuentros más espectaculares de la historia de la prueba.

El combinado italiano se afilió a la FIFA en 1905, pero no disputó su primer encuentro hasta 1910 cuando debutó ante Francia, con un resultado favorable de 6-2.

Desde entonces compite por ser una de las selecciones más laureadas del fútbol. Es también la segunda selección que más ediciones ha disputado, faltando a la cita solamente en 2 ocasiones de 19 posibles.

Italia ha vuelto a poner su nombre entre el grupo de elegidos para ser protagonista en el Mundial, si es que alguna vez se dejó de contar para ello con la ‘squadra azzurra’. Quizá sea excesivo situar a Italia entre los candidatos al título, pero sería extraño no verla en las últimas rondas del torneo. Incapaz de renunciar a ese carácter competitivo que lleva marcado en los genes, Italia lo ha adornado con un fútbol que busca la exquisitez tanto como el resultado. La ‘culpa’, de Prandelli y Pirlo, los hombres que han cambiado la cara a esta selección y han alejado muchos de los prejuicios que sobre ella había por su forma de entender el fútbol. Ahora, ver a Italia es ver a un equipo que disfruta con la posesión del balón, al que considera el principal medio para llegar al éxito, un aliado de su filosofía, y no un obstáculo para sus objetivos, como sucedía hasta no hace mucho, no le ha hecho perder fortaleza.

La estrella

Andrea Pirlo

El de Brasil será, probablemente, el último gran torneo que dispute con su selección Andrea Pirlo, un talento infinito, un futbolista que juega y hace jugar, que entiende el juego, sabe leerlo e interpretarlo. Entrenador en campo, prolongación de Prandelli, Pirlo es el depositario del ideario futbolístico de este grupo. En sus pies está todo el fútbol de Italia y en su cabeza, las ideas que hacen funcionar al equipo. Sus compañeros se mueven al ritmo que él marca y cuando todo se para, llega el momento de disfrutar del magisterio de este excelente mediocentro en los lanzamientos de falta. Porque Pirlo también es capaz de agitar los partidos a balón parado.

El seleccionador

Cesare Prandelli

Tiene el mérito enorme de haber cambiado el estilo de Italia sin perder la esencia. La ha convertido en una selección atractiva de ver, que ha encontrado en el balón una referencia a partir de la que crecer, en lugar de considerarlo un objeto extraño. Prandelli lo ha conseguido sin que la ‘squadra azzurra’ pierda ese carácter competitivo que siempre le definió, esa personalidad arrolladora, esa confianza ilimitada en sus posibilidades que le convierte en un enemigo a esquivar en las grandes citas. El equipo construido por Prandelli ya avisó de sus intenciones en la última Eurocopa. El Mundial será el gran escaparate para mostrar su obra.