Rusia rompe pacto en rechazo escudo antimisiles de EU

OSLO (AFP).- Rusia anunció ayer, jueves, que dejará de cumplir durante un tiempo un acuerdo que limita el despliegue de tropas en Europa, en un momento en que la OTAN intentaba convencer a Rusia de que el escudo antimisiles que Estados Unidos quiere desplegar en el viejo continente no amenaza a Moscú.

El ministro ruso de Relaciones Exteriores, Serguei Lavrov, anunció a los países de la OTAN, durante una reunión de cancilleres de la Alianza en Oslo, que su país suspende la ampliación del tratado sobre las Fuerzas Convencionales en Europa (FCE), que limita el despliegue de armas y tropas en el viejo continente. Además advirtió que su país podría incluso retirarse de ese acuerdo.

“Rusia va a cumplir una moratoria (en el tratado FCE) y que se retirará del tratado si éste sigue sin ser aplicado” por los países de la OTAN, anunció.

La decisión estuvo precedida por una propuesta del presidente ruso, Vladimir Putin, que después de denunciar la injerencia de los “colonizadores” occidentales en los asuntos rusos, amenazó con congelar el FCE. Putin hizo esta sugerencia durante su octavo discurso sobre el estado de la nación, el último antes del final de su mandato, en mayo de 2008.

El tratado del FCE fue firmado en 1990, al terminar la Guerra Fría, y tras la caída de la URSS, en 1991, fue adaptado en 1999. Rusia lo ratificó en 2004 pero los países de la OTAN rechazan ratificar la versión adaptada de este tratado mientras Rusia no retire sus tropas de Georgia y Moldavia.

Lavrov hizo este anuncio en un encuentro con los ministros de la OTAN en el que Estados Unidos, apoyado con reticencias por sus socios de la Alianza, buscaba convencer a Rusia de que el escudo antimisiles que quiere desplegar en Europa no amenaza a Moscú.

Al llegar a la capital noruega, la secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, calificó de “absurda” la idea de que el proyecto de despliegue por parte de Estados Unidos de 10 cohetes antimisiles en Polonia y un radar en República Checa pueda romper el equilibrio estratégico con Rusia.

El escudo norteamericano está orientado “contra un enemigo potencial dotado de un arsenal pequeño”, como podría ser Irán, escribieron Rice y su homólogo de Defensa, Robert Gates, en un editorial publicado el jueves en el periódico ruso Nezavissimaya Gazeta.

“Este sistema es ineficaz contra el gigantesco arsenal nuclear y balístico que posee Rusia. Hablar de una nueva carrera armamentista con Rusia es un anacronismo sin fundamento real”, agregaron.

Estados Unidos quería que Rusia aceptara el escudo antimisiles y además despejar las preocupaciones de algunos de sus aliados, aunque las declaraciones de Putin y el tono de Rice podrían más bien reavivar sus temores.

El ministro alemán de Relaciones Exteriores, Frank-Walter Steinmeier, dijo este jueves que “se trata de evitar una espiral de desconfianza entre Rusia y Estados Unidos”. “Hay que ser prudente y buscar el diálogo”, añadió.

Lavrov apuntó que Rusia “es el único país que aplica el tratado”. “Nos preocupa ver que las infraestructuras militares de la OTAN se acercan a nuestras fronteras”, añadió, refiriéndose al escudo antimisiles estadounidense.

“Tenemos que salir del callejón sin salida y regresar al control del armamento sin discriminación”, apuntó.

El secretario general de la Alianza Atlántica, Jaap de Hoop Scheffer, manifestó la preocupación de los países de la OTAN por esta decisión.

“Los aliados lo lamentan, ya que el tratado FCE es una de las piedras angulares de la seguridad europea”, declaró.

Scheffer subrayó que “los aliados siempre han respetado” el FCE adaptado”, en respuesta a las acusaciones rusas sobre que el tratado fue violado por Estados Unidos en Bulgaria y Rumania.

Putin no sólo cuestiona el escudo estadounidense, sino también el hecho de que Washington estacione tropas en Rumania y Bulgaria, vecinos de Rusia.