Ruta de la seda: Infraestructura planetaria china

EDUARDO KLINGER PEVIDA.
EDUARDO KLINGER PEVIDA.

Se trata de lo que se dado en llamar “La Nueva Ruta de la Seda” rememorando aquellos viajes de mucho tiempo atrás de comerciantes que viajaban a China a la búsqueda de unos de los productos mejor valorados en el mercado de la época: la seda. Hoy, es un elemento clave de la proyección mundial de China. Ahora, es prácticamente de alcance planetario dotándose de una red de infraestructuras que incluye líneas ferroviarias, puertos de aguas profundas – que acojan buques de última generación – carreteras, aeropuertos, gasoductos y oleoductos. El alcance geográfico, ya, es espectacular pero la inversión prevista para un periodo de treinta años es de la astronómica cifra de cuatro millones de millones (cuéntense los ceros: 4 000 000 000 000).
Uno de los ramales conecta 60 naciones con 70% de reservas energéticas y 50% de la población mundial. Mientras que líneas férreas enlazarán puertos chinos con ciudades europeas hasta Madrid y Londres, cruzando el Canal de la Mancha, atravesando medio mundo – más de 12 mil kilómetros – en un viaje de casi cuatro semanas. Se conecta también a lo largo del Índico, abarcando la India, y llegando a África hasta el mar Rojo donde construye puertos y se dota de una base naval. Ha adquirido concesiones por decenas de años de una amplia red de puertos estratégicos por todo el mundo. El Yangshan Deep Water Port – mayor terminal de contenedores mundial –maneja 36 millones de contenedores al año; tienen en concesión el puerto australiano de Darwin; en el Mediterráneo controla el puerto griego del Pireo, además del egipcio de Port Said y el israelí de Jaifa; en el Indico maneja los puertos del llamado “Collar de Perlas”. En el Adriático tiene puertos de Croacia y Albania. En Latinoamérica y el Caribe trabaja en varios puertos de aguas profundas. Un eje importante de sus conexiones globales apunta a un corredor desde el Pireo a Europa Central y un punto clave es el tren de alta velocidad que inaugura este año entre Belgrado-Budapest. Base de una línea rápida mar-tierra China-Europa. La conexión terrestre de la “Ruta” atraviesa Asia Central pasando por Turquía, Moscú y todo el norte de Europa. Otro tren enlaza a China e Irán. En nuestra región trabaja con perspectivas ambiciosas con un tren que por Colombia conecta Pacífico y Atlántico, construcción de nuevo canal por Nicaragua y puertos profundos en varios países. Región a la que ha prometido duplicar el intercambio comercial en diez años hasta 500 mil millones de dólares y la inversión directa hasta 250 mil millones.
Con ese entrelazamiento infraestructural aumenta el potencial de comercio y producción chinos además de la capacidad de construcción de infraestructuras a lo largo de la “Ruta”. Sépase que China es responsable de la producción de 28% de los automóviles del mundo, 90% de los móviles, 41% de los barcos y 50% del acero, solo como corto ejemplo. Nunca, absolutamente nunca, potencia alguna había logrado tal cobertura global. Trate de trasladar esto a un mapa.