Sabia decisión de la JCE

MIGUEL PINEDA LÓPEZ
MIGUEL PINEDA LÓPEZ

Después de un largo período de reflexión y consultas, el Pleno de la Junta Central Electoral decidió aplicar el llamado voto automatizado en 9,844 colegios electorales, ubicados fundamentalmente en los grandes centros de votación, incluyendo el Distrito Nacional, el Gran Santo Domingo, Santiago y otras demarcaciones.
En los restantes colegios electorales se sufragará con la boleta tradicional, lo que constituye una fórmula equilibrada, sabia e ingeniosa, donde se demuestra el espíritu abierto, concertador e incluyente del organismo comicial.
Pero los miembros del Pleno, en un acto de receptividad y transparencia incluyeron también las huellas dactilares, el conteo manual y la realización de la bendita auditoría. Pedir más de eso es una verdadera necedad y una mala señal, perturbadora del propio proceso electoral, pues entonces habría que recordar la frase: palo si boga, y palo si no boga.
La irracionalidad, el síndrome, fantasma o cultura del fraude no debe convertirse en una obsesión en algunos sectores de oposición que en las circunstancias actuales tienen reales posibilidades de ganar las elecciones del 2020. Se trata de una estrategia equivocada que pudiera crear dudas y temores infundados en sus propios seguidores.
Cuando observamos la insistencia de reclamos y suspicacias exageradas, nos mueve a preocupaciones sobre la estabilidad política del país en un entorno continental explosivo y hasta incendiario. Veámonos en el espejo de Chile, Bolivia, Ecuador, Venezuela, Haití, ahora Colombia y probablemente Brasil.
La JCE actual ha acogido casi todos los reclamos y sugerencias de las partes involucradas en el proceso electoral venidero, por cuanto no hay motivos para esa histeria y actitud de incomprensión. Por el bien y la paz de la República demos un voto de confianza a la JCE.