¿Sacar al PLD-Danilo y meter al PLD-Leonel?

Eusebio Rivera Almodóvar

En mi anterior colaboración me referí a Juan Bosch, su “buey que más jalaba”, el narigón y las garrapatas y, por razones de espacio, omití, en perjuicio de los lectores jóvenes, ampliar algunas ideas. Por ejemplo, el profesor Bosch quería evitar que cualquier advenedizo dentro del partido se convirtiera en un narigón (grueso anillo nasal que se coloca a los bueyes) y que las garrapatas (personas o grupúsculos cuya presencia o asociación quitaban crédito o prestigio al partido) debilitaran la fortaleza del buey.
Los principios o ideales han pasado a ser artículos de compra y venta propios de “mercados de pulgas” y, en consecuencia, un hombre honesto, en lugar de reconocimiento público y respeto de sus conciudadanos, lo que recibe es la burla colectiva y ser considerado un pendejo notable; de ahí que las alianzas partidarias de moda solamente valoran el beneficio o provecho de los resultados inmediatos o finales de la unión; por eso me adhiero a los que cuestionan la estrategia del Partido Revolucionario Moderno (PRM) de alianzas “sin restricciones”, en especial con el expresidente Leonel Fernández, porque ni Fulcar ni Carolina Mejía ni Faride Raful ni Hipólito ni Paliza ni el inefable Abinader tienen más astucia, experiencia política y tigueraje que Leonel como para impedir que se quede con la parte más grande del “pastel unitario”. Mi opinión es que el PRM debe reforzar y mantener el criterio de que su lucha política no es contra un individuo, sino contra un partido y gobierno que no están cumpliendo con las obligaciones para las cuales el pueblo los eligió. Leonel y Danilo, son “par de tre al revés”.