Sacerdote denuncia numerosos puntos de droga operan en San Cristóbal

POR RAMON HEREDIA
SAN CRISTOBAL.-
El director del Instituto Preparatorio de Menores (IPM) de esta ciudad denunció que en esta provincia hay numerosos puntos de drogas, en algunos de los cuales están involucrados alegados miembros de la Policía Nacional.

  El sacerdote Manuel Santos dijo que cerca de la Gobernación Provincial hay puntos de venta, distribución y consumo de estupefacientes, “y todo el mundo lo sabe, pero nadie hace ni dice nada”.

  El religioso hizo estos y otros señalamientos con relación a la delincuencia juvenil, al participar como orador en el Primer Seminario sobre La Delincuencia en San Cristóbal, organizado por el Plan Estratégico de esta ciudad.

  Santos dijo que se quedó corto el jefe de la Policía Nacional, mayor general Manuel de Jesús Pérez Sánchez, cuando declaró que en el país hay más de 20 mil puntos.

  “Aquí hay más de 20 mil, y eso no lo digo yo, lo sabe todo el mundo, pero nadie hace nada”, sostuvo el director del instituto conocido popularmente como “Reformatorio”.

  Santos habló en presencia del general de brigada Juan Alejandro Deñó Brioso, director regional Sur Central de la Policía Nacional y la doctora Norma Bautista de Castillo, jueza presidenta de la Corte de Apelación de la Cámara Penal del Departamento de Justicia de San Cristóbal.

  Santos explicó las causas del crecimiento de la delincuencia en esta ciudad, y señaló entre estas la inmigración del campo a la ciudad y de otros pueblos como San José de Ocoa, Baní, Azua, Barahona y otras ciudades.

  Explicó que este factor provocó, no sólo que hayan colapsado los servicios básicos como agua, luz, escuela, hospital y viviendas, sino que ha traído una serie de problemas sociológicos que están ocasionando serias dificultades.

  Denunció, además, el incremento de las bandas denominadas “Las Naciones”, que, según afirmó, se han formado en los diferentes barrios de este municipio, entre los que citó Canastica, Madre Vieja, Los Molina, Lava Pies y Pueblo Nuevo.

  Citó, asimismo, la comunidad de Sainaguá, donde operan otras bandas denominadas Los Trinitarios, Amor Dorado, Madres, Pantera y La 42, entre otras.

ORIGENES

  Santos señaló que en sus orígenes, Las Naciones “tenían intenciones de ser grupos de apoyo y ayuda a los personas necesitadas.

  “Nacieron en zonas hispanas y negras de barrios discriminados de las ciudades de Estados Unidos, y como un medio de ayudar a crecer como grupos y personas”, apuntó.

  Añadió que estas buenas intenciones se perdieron pronto, “y ya se les tiene como pandillas juveniles delictivas que ofrecen a los jóvenes posibilidades económicas, poder, liderazgo y otras cosas atrayentes”.

  Dijo que muchos de sus componentes proceden de familias en conflictos, con problemas en las escuelas, de identidad, de valores, de angustia existencia, todo lo cual unido a la  realidad socioeconómica, sin perspectivas y una cultura consumista, constituyen el cultivo para el ingreso a ellas.

   “Entrar a  Las Naciones es fácil; después vienen los encargos,  entre ellos vender drogas, asaltar, matar, defender a otro miembro, que dejen cumplir como pago por haberlo admitido”, explicó Santos.

  “Ya en estos momentos se hace difícil salirse, pues puede  implicar hasta la muerte”, añade.

  Señaló que estos grupos consiguen normas claras, orden, compromiso, organización jerarquizada, límites, controles, autoridades a quienes obedecer, perspectivas de escalar poderes y una supuesta familia que les acoge tal y como son.