Salarios de los maestros y pacto por la educación

En el 2010 presentamos los resultados de un estudio sobre  evaluación de costos de la educación básica en la República Dominicana auspiciado por Flacso-República Dominicana, EDUCA y PUCMM, y financiado por el Programa de Promoción de la Reforma Educativa en América Latina (PREAL).  El objetivo de la investigación fue “analizar el financiamiento y la estructura de costo por alumno para determinar si existen diferencias importantes para un grupo de escuelas, aquellas con peores resultados en las pruebas nacionales versus aquellas con mejores resultados en las pruebas de 8vo”.  Las conclusiones de dicho estudio arrojan insumos importantes para la discusión sobre el aumento salarial a los maestros y maestras de los centros públicos y su vinculación con la calidad de la educación en el país.

Los estudios realizados a nivel internacional concluyen que las acciones claves para alcanzar una educación de calidad deben enfocarse en la manera de cómo se organizan y administran los insumos educativos, y un flujo adecuado de recursos que llegue a las propias escuelas.  El maestro representa el centro de la política de calidad, pues su motivación, nivel de conocimiento y estrategias de aprendizaje, entre otros factores, se traducen en mejor calidad del aprendizaje de los estudiantes.  Sin embargo, existen otros factores que influyen en la calidad educativa, como: a) un centro bien administrado, con insumos mínimos y confortable (tamaño de la clase, infraestructura adecuada, mobiliario, materiales y suministros suficientes); b) supervisión y coordinación del trabajo de los docentes (asegurar horas de clases y contenido básico); y c) seguimiento y apoyo a los estudiantes (en particular a los estudiantes más rezagados).

Si bien es cierto que  el costo por alumno en nuestro sistema público es muy bajo, el estudio identificó algunos patrones interesantes en cuanto a la apropiada distribución de recursos en las escuelas con mejores resultados educativos en las pruebas nacionales.  Una escuela con buen resultado educativo en las pruebas nacionales fue aquella que dedicó más recursos a los tres componentes arriba señalados. Con esta conclusión de fondo, si el país apuesta por mejorar la calidad educativa, distribuir los recursos adicionales asignados en el presupuesto del año 2013 a la educación pre-universitaria implica construir nuevas aulas, dotar a las escuelas de mobiliarios y los materiales mínimos para su funcionamiento, imprimir textos escolares, capacitar a los maestros, contratar nuevos maestros, reasignar los recursos humanos en las escuelas para mejorar las funciones de supervisión y apoyo psico-social a los estudiantes, extender la jornada escolar, entre otros aspectos.

 Esto trae a colación el tema del salario de los maestros y maestras en el sistema público.  El estudio sugirió que en el corto plazo el aumento de salario a los docentes debe estar atado a la indexación con la inflación, y formar parte de una estrategia de mediano plazo, que incentive el pago atado a  la calidad educativa e incorpore  una nueva generación de nuevos docentes, mediante mecanismo de concurso y estricta evaluación.    El estudio determinó que los maestros dominicanos en el sector público ganaban más que sus pares en el sector privado (colegios típicos de clase media).   Como parte de la estrategia de mediano plazo, los incentivos que reciben los maestros en el sector público deben promover la evaluación permanente de manera voluntaria.  En otras palabras, aquellos maestros que se sometan voluntariamente a una prueba estándar para certificar sus conocimientos y la pasen, recibirían un incentivo significativo de acuerdo a su salario base.

 Asignar gran parte del pastel del 4% de la educación pre-universitaria a un aumento de los salarios de los maestros sería un contrasentido, si lo que se busca es mejorar la calidad de la educación en el país. La propuesta de aumento planteada por el Ministerio de Educación es muy justa y va acorde con lo planteado por el estudio de costo de la educación básica en la República Dominicana.

 Rescatar el oficio del maestro pasa por el rescate de todo el sistema educativo. No es solo un tema de salarios.  El país requiere un pacto educativo para impulsar la calidad educativa y la inclusión en el sistema educativo dominicano. Así lo manda la Estrategia Nacional de Desarrollo y esta es la mejor oportunidad para que los profesores, gobierno, sociedad civil busquen soluciones conjuntas; pensando esta vez en nuestros niños, niñas y jóvenes.