Salida de Fidel marca una era en el gobierno de Cuba

LA HABANA.  AFP.   A sus 81 años y aquejado por una enfermedad, Fidel Castro, cabeza del único gobierno comunista de Occidente, abandonó ayer  la Presidencia y pone fin a una era en la historia de Cuba, marcada por su fuerte liderazgo.

 Su vida y la de la revolución son una sola. Jefe de las máximas instancias del poder político, “el Comandante en Jefe”, siempre vestido de traje de campaña hasta que enfermó, dirigió  como a un gigantesco ejército siempre en batallas.

 Pero en julio de 2006 cayó gravemente enfermo -de un mal intestinal no revelado- y cedió el poder a su hermano Raúl provisionalmente hasta que ayer sea relevado definitivamente, tras renunciar el pasado martes a la reelección.  “Traicionaría (…) mi conciencia ocupar una responsabilidad que requiere movilidad y entrega total que no estoy en condiciones físicas de ofrecer.