Salud interior
Hága el amor, por su salud

Ebony Lafontaine
ebonylafontaine@hotmail.com
H acer el amor, además de dar placer orgásmico, tiene premio;  es bueno para la salud. Éstos son sus efectos positivos para nuestro organismo:

Corazón. Durante el coito, los valores del ritmo cardíaco y la presión arterial se duplican, debido a la oxitocina, hormona que tiene un efecto cardioprotector. Otras hormonas liberadas en el acto sexual, la testosterona y la DHEA, tienen propiedades similares.

Dolor. Durante el clímax, el cerebro libera, sobre todo en la mujer, endorfinas y corticoesteroides, sustancias con efecto calmante que atenúan el dolor crónico de espalda, de la artritis y de las migrañas.

Sobrepeso. El acto sexual es un ejercicio aeróbico que consume una elevada cantidad de calorías equivalente a ciertos ejercicios físicos para  potenciar la musculatura genital.

Ansiedad. Las hormonas liberadas durante el orgasmo calman la ansiedad, además de aplacar las inhibiciones y los temores.

Cáncer. A falta de conformación definitiva, la DHEA y la oxitocina orgásmicas podrían prevenir el cáncer de mama en las mujeres. Para el otro sexo también hay buenas noticias: la eyaculación frecuente reduce el riesgo de cáncer de próstata, según una investigación australiana.

Inmunidad. La actividad sexual regular ayudaría a fortalecer las defensas, como los anticuerpos.

Depresión. Las personas con una gratificante vida sexual son menos propensas a padecer depresión y a tener pensamientos suicidas.

Longevidad. La práctica cotidiana de sexo alarga la esperanza de vida, debido quizás a su enorme beneficio para la mente y el cuerpo.

Por último, el sexo es una actividad que mejora sustancialmente con el entrenamiento físico. Pero esto merece un capitulo aparte.