Salud Preventiva. Complicaciones agudas de la diabetes

En nuestro país hay casi un millón de personas con  diabete,  en el mundo existen 387 millones

Cuando una persona tiene el nivel de glucosa en la sangre por debajo del valor normal y saludable (70 mg/dl), por lo general presenta un cuadro de hipoglucemia.

En este caso puede sentir escalofríos, mareo, sudoración profusa, sueño y en ocasiones, desmayos o perdida de la conciencia, debido a no desayunar u omitir alguna de las comidas y meriendas, comer menos de lo usual, comenzar a hacer ejercicio sin desayunar o ralizar exceso de ejercicio, demasiada insulina o medicación, vómitos o diarrea y beber demasiado alcohol, especialmente sin comer alimentos.

Si usted encuentra una persona con estos síntomas y está consciente, ofrézcale un caramelo o una bebida dulce, preferiblemente coloque azúcar en polvo o miel de abeja debajo y sobre la lengua. Luego de ingerirlos, acuéstelo boca arriba, elevando sus pies. Esto permitirá que las células recuperen energía.

Glucosa alta en la sangre: hiperglucemia. Esto puede ser peligroso y debe ser tratado inmediatamente. Ocurre por comer demasiado, especialmente carbohidratos, tomar menos medicamentos para la diabetes de los que necesita o no tomar los medicamentos según lo indicado, por efectos secundarios de otros medicamentos, hacer poco ejercicio, que padezca de una infección, lesión o enfermedad, como gripe, chincungunya o por estrés emocional. La persona puede sentir mareos, mucha sed, orinar mucho y presentar signos de deshidratación (pérdida de peso, boca o lengua seca, labios agrietados, estar confundido).

Si la persona está consciente, pídale que beba suficientes agua (preferiblemente alrededor de 8 onzas) cada hora que este despierto, de a sorbos, no de una sola vez. En ambos casos si la persona no está inconsciente, no responde al llamado verbal, ni al tocarlo o moverlo, no le dé líquidos ni alimentos sólidos, pues podría ocasionar ahogo.

Comprendiendo la diabetes

Doctora Nalini Campillo

Diabetóloga-nutricionista, presidenta de la Sociedad Dominicana de médicos Diabetólogos y coordinadora de la Clínica de Heridas y Pie Diabético del HGPS

La diabetes es una enfermedad compleja, silente en la mayoría de los casos. Es una condición médica que se desarrolla cuando el cuerpo no puede controlar los niveles de glucosa (azúcar) en la sangre. Como resultado, el azúcar en la sangre se eleva a niveles más altos que lo normal. Si esto ocurre continuamente, afectará los tejidos y la persona puede experimentar síntomas como fatiga, visión borrosa, sed, orinar con frecuencia, sentir mucho apetito o tener pérdida de peso a pesar de comer mucho.

Normalmente, esos alimentos que ingerimos se convertirán en glucosa. Esa es la energía que las células de nuestro cuerpo utilizan para realizar todas sus funciones.

En respuesta a la glucosa, el páncreas fabrica y libera insulina, la cual se adhiere a todas las células y abre unas “puertas de entrada” que permiten a la glucosa entrar en la célula y entonces alimentarse. Cuando una persona padece de diabetes, falta la respuesta de su cuerpo para que se produzca y se libere la insulina, lo que impide la alimentación de las células y eleva el azúcar en la sangre. Este se desecha a través de abundante y frecuente orina, y en ocasiones podrá observar cómo las hormigas se acercan al lugar donde fue depositada la orina, atraídas por el azúcar. Con el tiempo, los niveles descontrolados de glucosa en la sangre pueden ocasionar complicaciones graves y perjudiciales.

Es importante destacar que no todas las personas presentaran síntomas de diabetes.

En Estados Unidos, el 50 % de las personas no tienen síntomas de diabetes. Pueden pasar más de cinco años sin darse cuenta y la descubren casualmente, en un análisis de sangre o por alguna complicación propia de la enfermedad. Por eso los diabetólogos recomendamos hacerse por lo menos una vez al año la prueba de la azúcar, sobre todo a aquellas personas que tiene un familiar cercano con diabetes (madre, padre, abuelos, hermanos), adultos y jóvenes con sobrepeso u obesidad, mujeres cuyos hijos pesaron más de 9 libras al nacer o cuyoc niveles de azúcar se elevaron durante el embarazo, personas con antecedentes cardíacos o de presión alta, colesterol HDL menor o igual a 35, y/o nivel de triglicéridos mayor o igual a 250. El valor de un diagnóstico precoz es evitar las complicaciones agudas y crónicas de la enfermedad.

Tomando el control. Enterarse es el primer paso. Si el diagnóstico es positivo cambiará su vida para siempre. Lo más importante es recordar que la diabetes es una enfermedad que se puede controlar. Aprenderlo le ayudará aliviar su ansiedad y temor, y a controlarla.

Usted no está solo. En el mundo existen 387 millones de personas con diabetes; en nuestro país, casi un millón y muchas de estas personas han aprendido a controlar su diabetes, no presentan complicaciones y disfrutan de la vida a plenitud. La mejor manera de prevenir las complicaciones es mantener su nivel de glucosa, presión arterial y colesterol bajos en la sangre, llevar un plan nutricional saludable, una vida activa, visitar periódicamente su médico diabetólogo y tomar o inyectarse sus medicamentos.

Pie diabético, una complicación devastadora

El pie diabético es una de las complicaciones crónicas más devastadoras de la diabetes mellitus. Puede producir pérdida parcial o total de una o de ambas extremidades inferiores debido a neuropatía, enfermedad vascular periférica, trauma e infección.

La neuropatía produce hormigueo, calambres, calor, sensación de quemazón en los pies y avanza a la pérdida de la sensibilidad en los pies. La piel abierta será invadida por bacterias que contaminarán el tejido, producirán una úlcera y pueden avanzar hasta el hueso, destruyendo todos los tejidos. El paciente no siente este daño, por lo que puede dañar su anatomía aún más por la falta de sensibilidad. Algunos pacientes acuden en etapas muy tardes del desarrollo de la infección, haciendo imposible salvar la extremidad.

Recomendamos revisar sus pies todos los días en búsqueda de cualquier cambio en la coloración de la piel, de las uñas, en el espacio que divide un dedo de otro, heridas en cualquier lugar del pie. Si usted no puede hacerlo, pídale a un familiar que lo haga por usted y exija en cada consulta que su médico diabetólogo le revise los pies.

La Clínica de Heridas y Pie Diabético del HGPS está avalada por el Grupo Internacional de Manejo del pie Diabético (IWGDF) y es la primera institución de salud en implementar y replicar el efectivo y comprobado programa internacional de prevención en pie diabético para países en vías de desarrollo llamado: “Paso a Paso”, que permite a los profesionales evitar amputaciones.

En el hospital ofrecemos los servicios de prevención que incluyen la revisión y tratamiento de los pies con o sin lesiones, educación, uso adecuado de calzados y plantillas, así como, tratamiento avanzado de las úlceras y heridas.

ZOOM

Complicaciones crónicas

La diabetes en descontrol puede afectar todas las células del cuerpo y producir ataque al corazón, daño cerebral, enfermedad ocular (retinopatía), renal (nefropatía), de los nervios (neuropatía), de los vasos sanguíneos (enfermedad vascular periférica) y, en caso extremo, problemas en los pies, tales como úlceras , que pueden derivar en una amputación.

Preguntas frecuentes
Consultorio de medicina preventiva
vivir@hoy.com.do

¿Qué sucede cuando se enferma?

El nivel de glucosa en la sangre puede ser más alto de lo normal por varias razones:

• El cuerpo se vuelve más resistente a la insulina durante una enfermedad.

• El hígado continúa liberando glucosa, algunas veces en niveles altos, debido al estrés hormonal.

• Ciertos medicamentos pueden causar que su glucosa en la sangre se eleve.

¿Cuáles síntomas puede presentar alguien que tenga la glucosa alta?

• Aumento de la sed

• Necesidad frecuente de orinar

• Visión borrosa

• Piel seca

• Hambre

• Pérdida de peso

• Fatiga y/o somnolencia

• Cicatrización lenta de heridas

• Infecciones del tracto urinario

• Disfunción sexual

• Adormecimiento u hormigueo en los pies o dedos los pies

¿Qué tratamiento debe seguir el paciente que sufra de hiperglicemia?

Es importante que usted y su proveedor de atención médica determinen la razón de su glucosa alta en la sangre para que pueda tratarla efectivamente. Permitir que los niveles de glucosa en la sangre permanezcan altos daña su cuerpo y aumenta su riesgo de complicaciones. Cuando los niveles de glucosa en la sangre son muy altos (arriba 300 mg/dl), puede deshidratarse y enfermarse rápidamente.

• Mantenga un registro de las veces que tiene altos niveles de glucosa en la sangre y anote cualquier posible causa. Discuta estos episodios con su proveedor de atención médica.

Cuando su nivel de glucosa en la sangre se eleve a un nivel alto, debe mantenerse hidratado.

Glosario médico

Glucómetro aparato que mide el nivel de glucosa en la sangre.

Colesterol HDL – lipoproteínas que transportan el colesterol desde los tejidos del cuerpo hasta el hígado.

Triglicéridos – tipo de grasa presente en el torrente sanguíneo y en el tejido adiposo, que puede contribuir al endurecimiento y el estrechamiento de las arterias.

Carnes blancas – pollo, pescado, cerdo o conejo, sin piel, asadas, hervidas o a la plancha.