Satanizan a China y ofenden RD

EDUARDO KLINGER PEVIDA.
EDUARDO KLINGER PEVIDA.

Resultan irritantes, por ofensivos, comentarios del senador estadounidense Marcos Rubio, aunque no debiera molestar porque ha demostrado gran imaginario político que con frecuencia se aleja de la realidad. Un político de origen latino que aspira a ser el primer latino en llegar a la presidencia de Estados Unidos denigrando a los latinos. Es el artífice de las más brutales medidas que ha adoptado el presidente Trump contra Cuba que afectan en lo esencial al pueblo.

Ahora se le ha ocurrido atacar la instalación de cámaras chinas de monitoreo e identificación facial en las ciudades viéndolo como instrumento de una “gran conspiración planetaria china” de control y espionaje global. Particularmente ofensivo es la expresión de sentirse “decepcionado” por el paso dominicano. Si le produce “decepción” es porque pensaba que la RD tendría que haberlas adquirido a Estados Unidos aunque igualmente podemos preguntar porque EEUU no las ha donado. El problema es que cada vez más, gobierno y políticos norteamericanos se sienten en libertad y derecho de intentar corregir decisiones dominicanas y ello me resulta indignante. Los Estados Unidos son un amigo histórico de la RD –apartando controversias y conmociones más o menos– y es el principal socio económico comercial y seria inteligente intentar desarrollar una amistad y relación fructífera pero ello solo es pertinente si se basa en el respeto mutuo. ¿A quién más un funcionario gubernamental de Washington se dirige abiertamente para referirse a temas de índole interna como fue el caso reciente del secretario Pompeo sobre la modificación a la Constitución?. No nos engañemos, para una buena parte de la población, sino la mayoría, ello fue decisivo para que no se produjese la repostulación. Lamentable imagen.

Desconozco si el acuerdo con China para las cámaras es sobre la base de cooperación, donación o una mera operación comercial. En cualquiera de los casos es un inalienable derecho nacional realizar la negociación. El problema de la seguridad ciudadana ha sido un grave problema nacional por años. ¿Por qué EEUU no ofreció ayuda, como en otros aspectos, para instalar cámaras en nuestras ciudades? Sin embargo, es de suma importancia que todos reflexionemos sobre la intención de satanizar el sistema de seguridad ciudadana chino. Todos vemos cotidianamente los seriales y filmes policiacos estadounidenses y siempre es reiterativo el uso de sistemas de cámaras para resolver delitos. Aquí mismo, aunque reducida, la disposición de cámaras ha sido crucial para resolver algunas actividades delincuenciales o criminales. Una reacción mucho más racional sería que el senador floridiano encauce su “decepción” a promover una gran donación de cámaras u ofrecer una transacción comercial en términos ventajosos. El sistema de seguridad nacional puede acoger, sin discriminación ni preferencias, todo lo que se le ofrezca o se le ponga asequible. El objetivo de la seguridad ciudadana no puede ser objeto de confrontaciones geopolíticas.

No obstante, me siento obligado a reiterar mi criterio de que sin estridencias ni provocaciones la RD ponga las cosas en su lugar. La vida y la historia han demostrado que solo se respeta lo que se da a respetar.