SCJ versus TC
¡Que ganen la justicia y el respeto a los derechos!


Lo importante es la justicia, no sus instituciones. Fuente Externa.

No eran necesarias bolas mágicas ni ser expertos en clarividencia o adivinación. Bastaba con saber que el poder es antagónico del control para entender que en algún momento, tarde o temprano, se produciría un choque de trenes entre la Suprema Corte de Justicia (SCJ) y el Tribunal Constitucional (TC).

De hecho algunos lo advirtieron inmediatamente se planteó crear el segundo. Tal es el caso del ex presidente de la SCJ, doctor Jorge Subero Isa, quien ante las recientes decisiones que enfrentan al Tribunal Constitucional y a la Suprema reacciona sorprendido, no por el llamado “choque de trenes”, expresión que se usa para significar los enfrentamientos entre poderes públicos, sino por lo rápido que sucedió.

“Lo que nunca pensé es que el choque se iba a producir en tan poco tiempo. Lo sorprendente es que fuera tan rápido que se produjera el choque”, puntualizó Subero Isa en declaraciones para  este diario concedidas a la periodista Carmen Matos.

Y es que Subero mantiene la posición que externó en su discurso del Día del Poder Judicial del año 2009. Así lo hizo saber ayer en su cuenta oficial de Twitter  @jorgesuberoisa: “A quienes me han preguntado sobre el choque de trenes entre la SCJ y el TC, les contesto que me remito a mi discurso del 7 de enero de 2009”.

En ese entonces sus palabras fueron reseñadas por HOY en una crónica del día siguiente. Subero advertía que se “pondría en peligro la seguridad jurídica y la gobernabilidad democrática, por los inevitables conflictos que se producirían entre los poderes públicos, y básicamente entre los tribunales supremos que se pretenden crear se produciría lo que se conoce como choque de trenes”.

En el día de hoy dijo: “Hablé de lágrimas de sangre”, en respuesta a un seguidor que a través de la popular red social comentaba que ya habían empezado los “jipios”.

La sentencia de la discordia.  En su edición del día de hoy, este diario resume el choque de las altas cortes de la siguiente manera:  En enero de 2012 las Salas Reunidas de la SCJ rechazaron un recurso de casación elevado por la Constructora Malespín, S.A. contra el propietario de un inmueble en Peravia.

El afectado presentó una acción de inconstitucionalidad ante el Tribunal Constitucional, que fue acogida bajo el entendido de que el fallo de la SCJ no fue debidamente sustentado, por lo que remitió el caso para que lo conozca nueva vez.

El pasado fin de semana, la SCJ ratificó su sentencia inicial indicando que “no se requiere de una motivación más detallada cuando de lo que se trata es de inadmitir un recurso de casación, o de admitirlo para conocer el fondo”.

¿Qué dicen los expertos?  Una vez más, la popular red social Twitter ha sido utilizada para que grandes conocedores de la materia jurídica compartan sus opiniones.

“¿Realmente ha habido una sublevación de la SCJ? Eso es lo que se desprende de su decisión”, escribió el afamado jurista Flavio Dario Espinal en @fdespinal.

En tanto que Olivo Rodríguez, profesor de derecho administrativo, externó a través de su cuenta @Olivo65 lo siguiente: “En debates reforma me opuse a creación TC. Derrotado en debate democrático defendí de inmediato plenitud competencias constitucionales TC”.

“Subero quiso desconocer voluntad Asamblea Revisora. Ahora Mariano quiere desconocer su propuesta normativa de control de sentencias”, prosiguió Rodríguez.

De su lado, Miguel Valerio,  abogado y profesor especialista en derecho penal empresarial,  sostuvo en @miguelvalerioj que: “El TC debió sentar las bases sobre la motivación pues ahora todo el mundo recurrirá por motivación insuficiente al TC”.

Cuestión de derechos, no de derecho.  En un país donde se pretenden construir torres de institucionalidad sobre casuchas de injusticias, vale criticar una vez más el pensamiento que muestra predilección por las herramientas y recordar que lo importante no son tanto las instituciones como el ser humano y sus derechos en sí. 

De ahí que más que tomar banderas en la defensa de la Suprema Corte de Justicia o del Tribunal Constitucional, lo importante es honrar a la justicia en sí y soñar con el momento en que en el nombre de la misma no se diseñen órganos que sirvan de cortinas al poderío político, sino que se hagan valer los derechos de los más necesitados. ¿Desde qué institución se hará? ¡Eso es lo de menos!