Se abre el telón: Al profesorado

Se abre el telón: Al profesorado

Federico García Lorca

Siempre he afirmado que el teatro es el mejor aliado de la educación a todos los niveles, porque fomenta la lectura, la oratoria, las artes plásticas y sobre todo la memorización.

En múltiples talleres he planteado que las materias que el estudiantado considera más “aburridas”: Historia y Literatura, darían un salto cuántico si el profesorado adoptara la creación, escenificación y montaje de los contenidos como obras de teatro, monólogos u obras de creación colectiva.

Una cosa es explicar el proceso de la Independencia y otra que el estudiantado lo escenifique y la clase elija los personajes, diseñadores del vestuario y escenografía y los parlamentos. Pueden tener la seguridad de que nunca olvidarán lo que planteaban Duarte y sus compañeros.

En lo países nórdicos y los Estados Unidos, el teatro se ha incorporado al currículo escolar a todos los niveles, y se acaba de publicar, a finales del 2021, la antología de teatro:

SE ABRE EL TELÓN, Teatro Español y Latinoamericano para analizar, conversar y actuar, de las editoras Karla P. Zepeda-Wenger y Mónica B. Botta.

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El libro, destinado a las clases avanzadas de español, fue auspiciado por las universidades de Washington, Lee y Purdue y publicado por la Editorial McFarland & Co, Inc. e incluye diez obras:

¿Una foto?, Eduardo Rovner (Argentina); Resguardo Personal, Paloma Pedrero (España); ¿Tengo razón o no?, Concha Romero (España); Entre Villa y una mujer desnuda, Sabina Berman (México); El sí de las niñas, Leandro Fernández de Moratín (España); La casa de Bernarda Alba: Drama de mujeres en los pueblos de España, Federico García Lorca; Casa matriz, Diana Raznovich (Argentina); La monja bruja, Petrona de la Cruz, Isabel Juárez Espinosa, del grupo teatral “Reflejo de la Diosa Luna”, Asociación de Fortaleza de la Mujer Maya (México); Andrea Evangelina Rodríguez, Luisa A. S. (Chiqui) Vicioso (República Dominicana), y El chico de la ultima fila, Juan Mayorga (España).

Un Glosario, donde se explican los términos: Acción Dramática, Acotación, Caracterización, Conflicto Dramático, Decorado, Didascalias, Escenario, Improvisación, Monólogo, Parlamento, Personaje, Puesta en escena, Utilería, Vestuario y un Índice.

Por considerarlo de interés, reproduzco la introducción, y cito:
“En el campo de la enseñanza de la lengua son numerosos los estudios que, cimentados en sustentos teóricos, hacen hincapié en el valor pedagógico de utilizar el teatro en el aprendizaje de un idioma. A raíz de estos presupuestos y nuestro empleo de recursos teatrales surgió la necesidad de crear un libro con el ánimo de desarrollar la competencia comunicativa e intercultural del español, precisamente, por medio del estudio de textos dramáticos y uso de técnicas teatrales. Haciéndonos eco de la consigna “el teatro también se lee” que apareció en la Argentina, España y otros países, Se abre el telón reúne a autores/as de teatro que escribieron o escriben a ambos lados del Atlántico, con el fin de facilitar la lectura, análisis y escenificación de textos dramáticos en clases de español. Por su parte, compilamos un conjunto variado de textos y autores teatrales con miras a disminuir la brecha existente entre las obras que están disponibles para su lectura y aquellas que se representan en la actualidad. De este modo, entre los dramaturgos/as que incluimos se encuentran Sabina Berman, Leandro Fernández de Moratín, Federico García Lorca, Juan Mayorga, Paloma Pedrero, Diana Raznovich, Concha Romero, Eduardo Rovner, Chiqui Vicioso y el grupo teatral “Reflejo de la Diosa Luna” de la Asociación Civil Fortaleza de la Mujer Maya.

En cuanto a los usos de Se abre el telón, el libro está planteado para cursos de español dirigidos a estudiantes de un nivel intermedio-avanzado, tanto en el contexto universitario como en las clases avanzadas de la escuela secundaria de los Estados Unidos. Las obras dramáticas y las poéticas teatrales representadas en estas páginas también aspiran a que el alumnado desarrolle una apreciación por el hecho teatral en su totalidad.

Se abre el telón se compone de diez capítulos que siguen un formato especifico: una introducción a los autores y su obra, el texto completo de una pieza teatral, siete secciones didácticas y una breve bibliografía. Los ejercicios permiten que las obras sean analizadas desde múltiples perspectivas, comenzando por ejercicios que buscan un acercamiento al tema tratado a nivel personal hasta otros orientados a fomentar un análisis más profundo del texto; por ello, los ejercicios se organizan bajo los siguientes títulos: 1.-Actividades preliminares; 2.-Circunstancias dadas; 3.-Preguntas de comprensión; 4.-Más allá de la comprensión; 5.-Dramatizaciones; 6.-Conexiones culturales, y 7.-Ahora a escribir. Al final se adjunta un glosario que recoge una lista reducida de términos vinculados al teatro. Este glosario incluye términos básicos para discurrir sobre el teatro porque nuestra practica pedagógica nos ha demostrado la importancia de reforzar el uso más común del vocabulario especializado, en lugar de presentar una lista pormenorizada de conceptos que son de poco uso.

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Las piezas recopiladas se organizan siguiendo un orden temático con miras a alentar la indagación de los puntos de contacto y de tensión entre los textos estudiados. Algunos de los ejes temáticos que recorren estas obras son, por orden de aparición: el conflicto de pareja, la cultura patriarcal y su desmantelamiento, el aspecto performativo de la personalidad, la cultura de consumo, el autoritarismo y la violencia política, el desamparo y la solidaridad, la memoria histórica y las relaciones de poder. Siguiendo un modelo de lectura progresiva, este libro comienza con obras de un acto. Por consiguiente, esta metodología ha propiciado que las piezas no aparezcan por orden cronológico, como sucede en las antologías literarias.

Creemos que Se abre el telón tiene tres rasgos distintivos. Uno es el de ofrecer actividades creativas para que los estudiantes desarrollen la destreza comunicativa siguiendo los principios pedagógicos que se establecieron en el Consejo Americano de Enseñanza de Lenguas Extranjeras, en cuanto a las modalidades que se designan como “interpersonal”, “interpretativa” y “presentacional”. Ciertamente, este aspecto del libro queda reflejado en una serie de ejercicios que van desde la conexión personal y cultural con el material representado hasta ejercicios de interpretación de las piezas estudiadas. La segunda característica es la de conciliar la presencia de una variedad de temáticas relevantes para la formación de diferentes ópticas representativas. Por último, la importancia concedida a la práctica escénica, en la forma de ejercicios de improvisación ya actuación, es otro de los pilares en los que se sustenta el libro, con el sentido de que además del objetivo pedagógico procuramos incentivar la destreza creativa y expresiva del estudiantado.

Finalmente, así como al comienzo hicimos alusión a la consigna “el teatro también se lee”, ahora nos gustaría concluir con el presupuesto de que “el teatro también se puede hacer, ver y apreciar” en el contexto de una clase de idiomas y literatura, las que solemos dictar en nuestros departamentos de español. Esperamos que este libro abra el camino para alcanzar dicho propósito”.

Así como Emelda Ramos y yo compilamos el libro Cómo Escribir un Poema con Pedro Mir, fruto de un taller que este nos impartiera en Casa de Teatro, y lo donamos al Ministerio de Educación para que se entendiera la importancia de la poesía para el proceso de enseñanza- aprendizaje, así este libro lo hace para el teatro, devolviendo a la escuela la alegría de aprender y crear.