Se abre paso el cultivo del coco

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POR FAUSTO ADAMES
Como isla tropical, el país tiene en el coco un rubro de producción nacional que cuenta con la capacidad de convertirse en uno de los renglones agroforestales con mayores oportunidades comerciales para la nación, y por tanto, los productores de este rubro, técnicos e inversionistas han acordado fomentar y promover la cosecha y exportación del coco orgánico y convencional.

Para fomentar este cultivo, la Junta Agroempresarial Dominicana (JAD) realizó una reunión con representantes vinculados al negocio de este fruto, con la finalidad de fomentar la siembra de unas 400,000 nuevas tareas del producto, con lo cual se generarían unos US$25 millones en exportaciones, con el desarrollo de viveros en las principales zonas de producción, utilizando el gemoplasma como material de siembra.

Por lo menos, se explicó, en una primera etapa se trabajará para sembrar, al menos, unas 100,000 tareas por año, con un marco de siembra de 10 plantas por tarea, para lo cual se gestionan tierras aptas para el cultivo del Consejo Estatal del Azúcar (CEA) en diferentes zonas del país.

HISTORIA

Este fruto proviene de la palma de coco o Coco nucifera, comúnmente conocido como coco. Es originario de La India y de los países asiáticos y se produce en suelos arenosos de zonas tropicales y subtropicales. El coco se comercializa como fruto fresco, con cáscara o pelado, deshidratado, así como aceite, copra, en torta, en leche, en crema y en agua de coco, por lo cual son muchos los subproductos que se elaboran a partir de este fruto.

Aunque las cifras del mercado mundial de cocos obtenidas para la elaboración de este informe no son tan recientes, las estadísticas indican que este rubro no es muy comercializado a nivel mundial, puesto que el mercado global del coco fresco fue en 1999 de apenas US$68.2 millones, siendo los principales importadores los países asiáticos y Estados Unidos, con participaciones del 11% y del 16%, respectivamente.

A pesar de que en el país los frecuentes huracanes que han azotado las regiones Este y Nordeste donde se localizan las principales zonas de producción han afectado muchas plantaciones, la Secretaría de Agricultura (SEA) reporta que la República Dominicana cuenta con 1,760,830 tareas cultivas de coco, de las cuales aproximadamente sólo 340,000 tareas, o sea el 19.31% del área cultivada, se cosecha con un manejo agronómico.

Sin embargo, en el país hay plantaciones de coco muy dispersas en una gran parte del territorio nacional, pero lo cierto es que como actividad propiamente agroforestal, el cultivo no ha sido tecnificado y manejado con una orientación comercial, para así poder aprovechar las ventajas comparativas y competitivas que tiene la nación, originadas en factores esencialmente naturales con que cuentan los suelos dominicanos para la siembre del fruto.

Por tal motivo, el vicepresidente de la JAD, Osmar Benítez, dijo que “conociendo esta realidad, la institución que dirigimos, junto con el apoyo de los productores y numerosas instituciones relacionadas con el agro dominicano, hemos decidido ejecutar una estrategia que tiene como meta fomentar la producción de coco, como otros 25 productos, lo cuales, al cabo de seis años de haber comenzado la inversión tenga potencial de generar unos US$25 millones anuales a la economía nacional”, entre los cuales además del coco, se encuentran el aguacate, mango, guandules, vegetales orientales, banano, yautía y piña, entre otros.

No obstante, al margen de esta iniciativa, la República Dominicana cuenta con condiciones climáticas muy favorables para el desarrollo de este cultivo, que son la ubicación subtropical, la privilegiada localización caribeña, a lo que se agrega su facilidad de rápido acceso de las zonas productoras hacia los mercados.

A estos factores se añade la vasta experiencia acumulada por los coqueros del país, los escasos problemas fitosanitarios que enfrenta el cultivo y la posibilidad de desarrollar en el país plántulas resistentes a las enfermedades tradicionales que enfrenta el cultivo, como el amarillamiento letal, que ha provocado severos daños en plantaciones de coco de otras naciones.

EL CONJUNTO PRODUCTIVO

Como primer paso para desarrollar este rubro, según Benítez, se conformará el Conjunto Productivo del Coco, el cual tiene básicamente el propósito de reunir a productores, procesadores, exportadores, suplidores de insumos y tecnología, como también instituciones especializadas en investigaciones agrícolas, además de proveedores de material genético para desarrollar plantaciones con variedades de alto rendimiento y buena calidad.

Hasta ahora, la mayor parte de las exportaciones, en volumen y divisas, han sido generadas fundamentalmente por la exportación del producto para consumo fresco (coco de agua, coco rayado y leche de coco), quedando una gama de oportunidades para agregarle valor mediante el procesamiento del fruto para producir aceites, cosméticos, champús, carbón vegetal, pulpa congelada y otros subproductos.

PROPIEDADES

El coco pertenece a la familia de las palmáceas y el cocotero del cual procede este fruto es la palmera más cultivada e importante a nivel mundial. También, a partir de esta planta se obtiene una gran variedad de productos, siendo este, además, una gran fuente de nutrientes. El principal subproducto exportado desde las distintas zonas en cultivo es la copra sin procesar, seguida del coco desecado.

No obstante, es preciso resaltar que actualmente el mercado más interesante de este fruto, tanto en Norteamérica, como Europa y Asia, es el agua de coco envasada, jugo que es de gran aceptación y con una demanda que crece cada año. Sin embargo, en ciertos países europeos, el coco fresco tiene una mejor perspectiva de desarrollo, el cual es de común uso en múltiples preparaciones de repostería artesanal e industrial.

COMPOSICIÓN CALÓRICA

También es menester destacar que la composición del coco varía a medida que su fruto madura. La grasa constituye el principal componente después del agua, y es rica en ácidos grasos saturados (88.6% del total), por lo que su valor calórico es el más alto de todas las frutas. Además aporta una baja cantidad de hidratos de carbono y menor aún, de proteínas. De igual forma, es rico en sales minerales que participan en la mineralización de los huesos (magnesio, fósforo, calcio) y en potasio.

En cuanto a otros nutrientes, se destaca su aporte rico en fibras, que ayuda a mejorar la digestión y contribuye a reducir el riesgo de ciertas alteraciones y enfermedades gastrointestinales, puesto que el magnesio se relaciona con el funcionamiento de los intestinos, nervios y músculos y ayuda a mantener saludables los huesos y dientes, al tiempo de mejorar la respuesta del sistema inmunológico. También posee un suave efecto laxante.

El calcio y fósforo también intervienen en la formación de huesos y dientes y colabora, además, en la transmisión del impulso nervioso y en la actividad muscular normal.

Se destaca también su alto contenido de vitamina E, de acción antioxidante hidrosoluble del grupo B, necesaria para el buen funcionamiento de nuestro organismo. Es por todos estos atributos por lo cual se recomienda a la ciudadanía un mayor consumo de coco en su dieta regular.