¿Se encuentra el mundo camino a una crisis energética?

Luego del crisis crediticia, ¿estamos en camino a la crisis energética? Sólo hay que mirar el precio del petróleo, el cual ha colapsado hasta menos de $60 el barril desde su récord del mes de julio de $147, y esto puede parecer increíble.

La crisis financiera y la tormenta económica global que se avecina han minado la demanda petrolera mundial, dejando los mercados ahogados en crudo.

El peligro a largo plazo radica en el efecto que los precios más bajos tienen sobre las decisiones de inversión para los países productores y mayormente petroleros. Cuando el mundo se recupere, puede encontrar la energía como un recurso escaso.

El anterior funcionamiento petrolero alcista, como en otros mercados de materia prima, fue siempre insostenible. El debilitamiento del dólar era un disparador sustancial para los inversionistas en materias primas en el 2007.

Cuando la divisa de Estados Unidos se recuperó, cayeron los precios del petróleo. La creencia, también, de que las economías emergentes se habían desacoplado y de alguna forma serían inmunes a la depresión de E.U., ha demostrado ser falsa. El precio del petróleo queda sujeto a los balances cíclicos en el suministro y la demanda.

En un sentido, la decadencia en los precios energéticos son buenas noticias. Ellos quitarían la presión de la inflación, permitiendo a los bancos centrales realizar profundas reducciones en las tasas de interés. Si se sostienen, y pasan a los detallistas de gasolina, los precios más bajos también ponen dinero de regreso en los bolsillos de los consumidores, tanto como lo haría una rebaja fiscal.

Pero las compañías energéticas tendrán que reducir sus presupuestos. La inversión en nuevos campos petrolíferos de difícil acceso, como también en la capacidad de refinamiento necesitada para reunir la demanda futura para los productos petroleros, se está volviendo menos atractiva. 

Una conclusión plausible para los consultores de Wood Mackenzie, es que la reducida demanda de abastecimiento de combustible disminuirá en un 80 por ciento los nuevos proyectos de refinerías.

Si es así, habrá un déficit en la capacidad en el oeste y un cambio conmesurable en el balance de energía en vías de refinamiento para el Medio Este y Asia.

Contra la corriente, el espacio entre lo que se está construyendo y lo que será necesitado, es probable que se ensanche bruscamente en un par de años.

“La incrementada dependencia”

La incrementada dependencia de los productores del Golfo, es precisamente lo que las naciones occidentales desean para mitigar una reactivación de poder nuclear y gasto en productos renovables. Todavía las caídas en los precios petroleros pueden demorar la inversión en estas tecnologías de capital intensivo, también y adicionalmente contraer la habilidad de reunir la demanda a largo plazo.

El petróleo no se irá muy lejos. Las luces deben permanecer alumbrando. Pero dada la depresión en la inversión, los precios podrían rebotar hasta llegar nuevamente a $100 o más una vez que las economías se recuperen. Los países consumidores necesitan, además, mejorar su eficiencia energética. En el contexto de un aumento fiscal global, la próxima administración de Obama podría hacer algo mejor peor para estimular la inversión en combustibles más limpios. Es vital también, que tanto E.U. como Europa, fijen un precio para las emisiones de carbón. Un precio de carbón estable motivaría a los negocios y a los hogares a limitar el uso de energía. La subasta de permisos de emisión aumentaría los beneficios para los gobiernos que desean reducir los impuestos o gastar más.

Los bajos precios del petróleo pueden haber traído cierto alivio. Pero sólo han pospuesto la próxima crisis.

Ponderan papel de aseguradores de crédito durante actual crisis

La industria de seguros es críticamente importante.  Aún los negocios tradicionales más simples tuvieron problemas. Algunos de ellos también pueden causar problemas. Los aseguradores de crédito, que en efecto actúan como garantes que suministran facturas que serán liquidadas, son años luz lejos del mundo, el estallido de alta tecnología que pasó zumbando a los aseguradores de bonos, cuyas clasificaciones bajaron de categoría a principios de este año, causaron olas de problemas. Pero las compañías que dan la certeza de que las facturas serán pagadas, son vitales. Los gobiernos deben asegurarse que los aseguradores de crédito continúan apoyando el resto de la economía a través de la recesión.

Los socios comerciales rutinariamente avanzan bienes a otros sin prepago. Esto es una forma importante de crédito informal. Cuando Tesco, la enorme cadena de supermercados de Reino Unido, dijo a algunos de sus suplidores que esta liquidaría dentro de 60 días antes que en 30, esto fue, en efecto, incrementando el tamaño de los préstamos que se le daban a ésta.

Los suplidores se basan en los aseguradores de crédito para suscribir estos avances. Si los aseguradores detienen la cobertura a una compañía, estos socios comerciales pueden ponerse suficientemente nerviosos para insistir en el pago por adelantado de los bienes. Y forzando la compañía en depresión a pre pagar, puede causar un serio constreñimiento del crédito; actualmente una prédica particularmente necia gracias a la dificultad de obtener crédito.  Los temores de los aseguradores respecto de una compañía pueden convertirse en una sentencia de muerte. Fopp, un vendedor al detalle, fue conducido en la administración cuando perdió la confianza de sus aseguradores de crédito. 

Las claves

1.  La industria de seguros

La industria de seguros es críticamente importante.  Aún los negocios tradicionales más simples tuvieron problemas. Algunos de ellos también pueden causar problemas.

2. Temores

Los temores de los aseguradores respecto de una compañía pueden convertirse en una sentencia de muerte. Muchos han perdido la confianza de sus  aseguradores.

VERSIÓN AL ESPAÑOL DE  ROSANNA CAPELLA