¿Se impondrá la “campaña sucia”?

Las campañas de publicidad política a través de todos los medios de comunicación disponibles para tales fines se están desarrollando a plenitud promoviendo a los candidatos de los tres principales partidos políticos dominicanos, así como a otras opciones de menor incidencia en el mercado electoral nacional.

Cada día que pasa los estrategas de los candidatos cuentan con menos tiempo para su trabajo de obtener los resultados deseados. Por ello hay una creciente expectativa en el público acerca de cual será la línea de comunicación final que estos adoptarán en el último tramo de la campaña frente a las posibilidades de comunicación estratégica clásica que estos tienen ante a si.

La expectativa tiene su fundamento en el temor que existe de que las campañas se puedan tornar negativas precisamente por el corto plazo de que disponen para lograr los objetivos propuestos. Esto en razón del conocimiento convencional de que a diferencia de la publicidad comercial que generalmente obtiene sus resultados a mediano y largo plazo, este tipo de comunicación debe persuadir y convencer con el recurso más eficiente a su disposición en estos casos, que es el del alto impacto y/o “shock” que provee la llamada “publicidad negativa” o “campaña sucia” como se le denomina usualmente.

A los actuales estrategas de la publicidad política se les presentan, no obstante, tres avenidas por los cuales podrían transitar para llevar a cabo sus programas de promoción del candidato de su preferencia. Pueden llevar a cabo una publicidad fundamentada en los temas trascendentales que el mercado electoral esta exigiendo, desarrollar una campaña de exaltación de la imagen de su candidato o, en última instancia, enrumbarse por la ruta de la publicidad negativa.

Elevemos una plegaria al Altísimo para que la decisión no sea la escogencia de la tercera opción. Esto así con el objeto de preservar la pulcritud y la limpieza de una campaña en momentos en que asoma el peligro de un natural desbordamiento de las acciones de violencia que se generan como consecuencia del ejercicio de un Derecho tan apasionante como es el de la actividad política, en competencia por alcanzar la más alta posición del poder político en nuestra nación.

[b]ADMIRABLE LABOR DEL AYUNTAMIENTO[/b]

Los ciudadanos de la capital todavía permanecen atónitos por la limpieza que se observa en el entorno de la ciudad que en esta ocasión y hasta ahora, ha estado libre de la contaminación ambiental que se producía antes durante los períodos de competencia electoral como la que se lleva a cabo en la actualidad.

En esta oportunidad el Ayuntamiento del Distrito Nacional ha puesto en vigencia de manera práctica las regulaciones y resoluciones que sobre el particular han existido siempre y que antes por “desidia o complicidad” las autoridades edilicias con sus respectivos síndicos de turno, nunca se atrevieron a poner en ejecución.

Evidentemente que esta es una medida que ha dejado a la ciudad libre de toda suerte de afiches, cruzacalles, letreros, volantes mal pegados, etc., siendo aplaudida por todos los sectores de la población sin banderías partidarias, por lo que ello significa para el mantenimiento de la limpieza ambiental y para la sanidad visual de todo el que transita el espacio exterior, entorno de propiedad colectiva y que por tanto debe ser respetado por todos.

Una felicitación al Síndico Roberto Salcedo y a su equipo por lo admirable de su acción en beneficio de la colectividad.