Se tiran a las calles a celebrar premio de Vladimir

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POR KENNEDY VARGAS
DON GREGORIO, Nizao.-
“Comenzó la fiesta”, gritaron a coro grupos de jóvenes y adultos en las principales esquinas de la comunidad de Don Gregorio, luego de recibir la noticia de que su compueblano Vladimir Guerrero había ganado el premio de Jugador Más Valioso de la Liga Americana.

En cada colmado, centro cervecero y lugares deportivos solo se escuchaba el premio obtenido por “Miquea” o “La Tormenta”, como ellos acostumbran llamar al estelar jardinero del conjunto de Anaheim.

Anel Medina comenzó desde temprano a celebrar el premio logrado por su amigo, bebiendo cerveza a pocos metros en donde vive la familia.

“Yo me creo que ese premio me lo he ganado yo. Ese es mi amigo y siempre me lo ha demostrado. Ambos fuimos firmados juntos, él para los Expos de Montreal y yo para los Yanquis de Nueva York”, dijo el joven Medina.

Con la alegría en el rostro y unos cuantos tragos en la cabeza, apuntó que la fiesta es larga en toda la comunidad de Don Gregorio, y más allá.

Otro que comenzó a celebrar al recibir la noticia del premio logrado por Guerrero en el béisbol de Grandes Ligas, fue Julián Paulino, quien se ha convertido, según él, en el principal admirador del toletero criollo.

“Yo no fui hoy a trabajar porque entendía que el premio de Miquea era seguro, y me voy a beber unos cuantos tragos a su nombre, y por el premio que obtuvo por su actuación con su equipo en las mayores”, apuntó.

La fiesta era mayor en los negocios de la familia Guerrero, donde trabajan hermanos, primos y amigos, quienes en muchos de los casos cerraron sus puertas para comenzar la celebración.

En las principales f{abricas de bloques de la comunidad, propiedad de Vladimir Guerrero, los obreros se fueron a sus respectivas casas para ponerse las mejores galas, y luego comenzar a celebrar el premio obtenido por su patrón en las Grandes Ligas.

La celebración se extendió al super mercado, la tienda de ropa y un comedor, donde los empleados tenían el permiso para comenzar a celebrar.

En la tienda se encontraba Armando Guerrero, quien se identificó como primo de Vladimir, y quien manifestó que se siente más que feliz y orgulloso de ser parte de esa familia.

“Yo juego béisbol, he regresado de las menores con la organización de los Marlins de La Florida y creo que el premio es mío. Lo voy a celebrar con unos tragos”, apuntó.

Dijo además: “Miquea es una persona importante en mi vida, por la ayuda y los consejos que me ofrece siempre”.

El encuentro final tuvo lugar en una caja de bateo existente en la vía principal de la comunidad, que fue donada por los hermanos Guerrero, donde cientos de jóvenes asisten a diario en busca de aprender el arte del béisbol.