Sectores de la oposición podrían estarle haciendo el juego al PLD

Un empresario que atravesaba por dificultades familiares, decidió acudir donde un profesional de mucha experiencia para que lo aconsejara, en virtud de que ya comenzaban a surgir comentarios que podrían afectar sus actividades comerciales, y a la vez agravar la situación familiar, y cuando le expuso la situación al experto, éste le aconsejó que hablaran y trataran de ponerse de acuerdo, y le agregó: “pero no te preocupes mucho por los comentarios, porque el impacto de las soluciones es proporcional al tamaño del conflicto”.
Recordé esa sabia recomendación ante la insistencia de sectores de la oposición, ya sea por decisión de los dirigentes o por insinuaciones de sus asesores, haciendo énfasis en magnificar el supuesto o real conflicto interno del PLD, utilizándolo como arma para afianzar sus posibilidades de triunfo, no dándose cuenta de que el gobierno, su partido y también los aliados cuentan con profesionales que, al igual que el que narré en el párrafo anterior, saben que los efectos de las soluciones son del tamaño del conflicto.
En vez de ignorar o minimizar lo que pudiera estar ocurriendo a lo interno del PLD, o advertir que eso podría ser parte de una jugada maestra de los estrategas peledeístas, les hacen el juego hablando todo el tiempo de ello, y peor aún, creando la imagen de que su triunfo dependería de una fractura en el oficialismo.
Tratándose de una cuestión tan elemental, los asesores de la oposición jamás debieron permitir que se crearan expectativas de que su triunfo dependería en gran medida de la división del PLD, porque como ha sido la costumbre de los peledeístas, si nuevamente se presentan con las manos agarradas en alto, por todos y todas, como se dice ahora, no solo echarán por el suelo esa idea, sino que podría darle al oficialismo un impulso mayor.
Lo mismo ocurre con los tantos llamados a la unidad opositora, puesto que envían mensajes de que si no están todos juntos, no pueden ganarle al PLD, el gobierno y sus aliados, y sin darse cuenta muestran debilidades ante un pueblo que ha demostrado la tendencia a inclinarse a favor del que está adelante o piensa que va a ganar.
Parecen ser recomendaciones hechas por quienes desconocen el intríngulis de la política y los partidos. Que creen que estamos en los años 60, 70 y 80, o que vivimos en otras latitudes, y no en República Dominicana.
Mucha gente, pero sobre todo las nuevas generaciones, tienen estilos, ideas y paradigmas diferentes. No ven solo dos colores u opciones. Pueden saber si una cosa no les gusta, pero necesitan que les señalen las razones de conveniencia para convencerse o decidirse por otra.
Las recomendaciones que los asesores de la oposición deberían hacerle a sus candidatos es que se pongan a hacer propuestas que el pueblo entienda. Hablar de cosas creíbles. Que les cree alguna ilusión. Que entusiasme a los posibles votantes. Porque de otra forma, en vez de ayudarlos, le hacen el juego al PLD.