Segunda fumata negra 
La  Iglesia sigue sin Papa

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Por Juan Lara
Ciudad del Vaticano, 19 abr (EFE).- Después de tres votaciones, dos de ellas realizadas esta mañana, los 115 cardenales electores no han logrado todavía elegir Papa y habrá que esperar a las otras dos previstas para esta tarde para saber si en esta segunda jornada del Cónclave sale el sucesor de Juan Pablo II.

Los cardenales volvieron a encerrarse hoy, martes, en la Capilla Sixtina a las nueve de la mañana (07.00 GMT) para reanudar las votaciones. Como establece la Constitución Apostólica Universi Dominici Gregis, se celebraron dos escrutinios antes del mediodía.

Si en el primero uno de los candidatos hubiera logrado los dos tercios de los votos -es decir 77- la “fumata blanca”, el anuncio al mundo de que ya había Papa, se hubiera producido poco después.

Al no ser así, se pasó a la segunda votación, y tal y como establece la normativa vaticana se procedió a quemar los votos de los dos escrutinios a la misma vez y hacer una sola fumata. Y salió negra.

La fumata negra, el anuncio de que aún no hay Papa, se produjo a las 11.55 hora local (09.55 GMT), casi tres horas después del comienzo de la segunda jornada de votaciones.

El humo negro salió por la chimenea durante un buen rato para que, al igual que ayer, no quedasen dudas de que era de ese color.

Los cientos de personas presentes quedaron desilusionados y poco a podo abandonaron la plaza.

De manera sorprendente, otra densa humareda negra volvió a salir de la chimenea diez minutos más tarde, creando desconcierto, que volvió a producirse otros diez minutos después cuando de nuevo la chimenea de la Sixtina comenzó a echar más humo negro.

Estaba previsto que además de las papeletas, también se quemen todos los apuntes realizados por los cardenales durante las votaciones. Pero era demasiado humo, lo que dio pie a toda clase de chistes entre los medios de comunicación acreditados en el Vaticano y que siguen el cónclave.

Tras la fumata, los cardenales abandonaron la Sixtina y regresaron a la Residencia de Santa Marta, lugar donde se alojan durante el Cónclave, para almorzar.

Esta tarde volverán al “Santuario de la teología del cuerpo humano”, como llamó Juan Pablo II a la Sixtina, para proceder a votar. Están previstas otras dos votaciones y la fumata, en el caso de que el primer escrutinio dé negativo, se espera para alrededor de las siete de la tarde (17.00 GMT).

Durante el almuerzo, los cardenales, procedentes de 52 países, seguirán debatiendo e intercambiando opiniones sobre el candidato ideal para convertirse en el 265 Papa de la historia de la Iglesia.

Aunque el hermetismo es total -los cardenales han jurado no contar nada de lo que se haga en el Cónclave- observadores vaticanos, teniendo en cuenta las previsiones y filtraciones de la vigilia, manifestaron que los dos grandes grupos formados en torno a los prestigiosos cardenales Joseph Ratzinger (de línea conservadora) y Carlo María Martini (más abierta) mantienen el pulso y ningún candidato logra superar la barrera de los 77 votos.

Para ser elegido Papa son necesarios los dos tercios de los votos en las primeras votaciones.

Los observadores aseguraron, basándose en lo conocido de anteriores cónclaves, que estas primeras votaciones han servido para “contar” los votos que tiene cada uno y que ya en las próximas horas podrían surgir nuevas candidaturas, apoyadas por los grupos que lideran esos cardenales, convertidos en “grandes electores”, es decir que pueden influir en otros purpurados.

Sobre cuando habrá “fumata blanca”, los observadores vaticanos están divididos entre los que piensan que entre hoy y mañana ya puede haber nuevo Papa y los que aseguran que los tiempos serán más largos, ya que hay una fuerte división entre los cardenales.

De todas formas no parece probable un cónclave muy largo, ya que daría la impresión de una división tal dentro de la Iglesia Católica que no es conveniente para ella ni para los retos que tiene que afrontar en este tercer milenio.