¿Seguridad?

Franklin Mercado
Franklin Mercado

Tras los ataques y atentados  en Francia, uno de los países más seguros de la tierra y con mayor nivel de vida, donde fallecieron  más de 150 personas se intensifica el debate sobre cuán seguros estamos en un mundo en constantes conflictos.

Los países más industrializados invierten más del 2% de su Producto Interno Bruto, en armamento y seguridad.  Ejemplo de esto son; Estados Unidos, con 3,5, China 2,1. Rusia 4,5. Reino unido 2,1. Francia 2,2. Claro que estos países tienen un volumen mayor de inversión que otros que invierten más de su PIB,  según el tamaño de su economía, como es el caso de Omán 11,2. Arabia Saudita 10,8. Israel 5,2 y los demás que proporcionalmente invierten más son; países de Medio Oriente y de África.

En América Latina, Cuba invertía el 3,5 de su PIB en 2014 y para el 2015 lo redujo a prácticamente nada, tras los acuerdos con EE.UU. En nuestra región el líder es Brasil que invierte el 1,3 de su PIB, con la economía más grande de la región.  Aunque proporcionalmente Colombia  con 3,5 y Chile con 2,0 son los que más dedican de su Producto Bruto Interno, según datos de este año del Banco Mundial.

Todas estas inversiones y destinaciones presupuestarias no han podido contener la inseguridad que produce el terrorismo y los grupos insurgentes como el caso de los países africanos, con (Boko Haram ) y del Medio Oriente(Al Qaeda, entre otros ).

Lo sucedido en Estados Unidos hace más de 13 años cambió  el mundo en relación a la seguridad. Sufrió unos cambios extraordinarios. La doctrina Bush y la doctrina de la Seguridad Nacional son el resultado de esto.

Con lo sucedido en Francia, las reglas del juego van y tendrán que variar. La sociedad necesita y reclama más seguridad. Es difícil pensar que pasaría si eso que sucedió en el viejo continente, sucediera en República Dominicana.  Aquí sería algo catastrófico. Así lo evidencian la fuga de los pilotos, también de nacionalidad francesa, el comportamiento de la Justicia, y el fenómeno social que representa la Policía, dejando sentir lo contrario de  seguridad…

Esperamos que el Estado dominicano que invierte el 0,6 de su PIB, tome notas antes de que dichos fenómenos puedan hacer raíces en una débil y poco tecnificada seguridad. El gobierno dominicano debe adelantarse a los tiempos y reforzar y concientizar sus defensas y ciudadanos.