Seguridad alimentaria, infusiones tóxicas

29_10_2015 HOY_JUEVES_291015_ ¡Vivir!3 C

No siempre lo natural es apto para el consumo humano.

Existen alimentos que han sido expuestos a contaminantes y que pueden afectar su salud, otros por su naturaleza contienen sustancias dañinas que afectan órganos vitales como el hígado y el riñón. En algunos casos pueden provocar enfermedades crónicas que luego es difícil de relacionar con el consumo puntual de uno de estos alimentos. Algunos son tan tóxicos que pueden ser fatales.

La mayoría de los componentes activos de los medicamentos son extraídos de las plantas. Muchos creen erróneamente que al consumir la fuente de donde son obtenidos sus medicamentos obtendrán un mejor resultado. Los medicamentos contienen la cantidad y la dosis exacta de los elementos necesarios para un correcto tratamiento.

Tradicionalmente consumimos infusiones, también conocidas como tés en nuestro país. Las infusiones son ingeridas como bebidas relajantes y también las usamos como parte del proceso de recuperación de una enfermedad.

Dentro de las más conocidas tenemos la manzanilla, canela, jengibre, limón entre otros. Estas infusiones tienen propiedades que pueden ayudarle pero solo en las cantidades y proporciones correctas, sin embargo, otras que no son tan tradicionales pueden ser muy tóxicas.

Por ejemplo, la ricina es una toxina que puede causar la muerte en pequeñas cantidades, se extrae de la semilla de higuereta (ricinus communis), una planta utilizada para hacer infusiones que crece silvestre en nuestro país y que los niños juegan con sus frutos sin saber el riesgo que corren si ingieren una de sus semillas. La ricina no debe ser confundida con el aceite de ricino, que sí es medicinal, el cual también se extrae de esta planta. Otras plantas son utilizadas como tratamiento y pueden ser igual de tóxicas. Al consumir y preparar alimentos y bebidas verifique que provienen de suplidores confiables y que no contienen ingredientes tóxicos que puedan afectar su salud o la de su familia.

Nunca reemplace un tratamiento médico por una automedicación basada en remedios caseros.

Su seguridad y salud pueden estar en riesgo y su desempeño se puede ver afectado por el consumo de una sustancia que le impida realizar su trabajo adecuadamente.