Seguridad del Mégane II garantiza la calidad de la Renault

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México, DF.- La seguridad del carro Renault Mégane II es uno de los puntos más luminosos, que es una garantía para los pasajeros, que se tomó en cuenta para ser seleccionado como el Auto del Año 2003 en Europa.

El Mégane II cuenta con una computadora que cuenta con sensores, que dispara las “bolsas de aire” en el lugar donde se produce la mayor fuerza del choque.

La información la ofreció Patrick Leclerc, director Pacto Andino y América Central, durante un encuentro celebrado en el autódromo Pegaso en el que participaron un grupo de periodistas de América Latina y el Caribe.

La estructura del Nuevo Renault Mégane ha sido estudiada asimismo para hacer del habitáculo una célula de supervivencia en caso de choque. Está compuesta por materiales innovadores de los que un 2% son aceros de “muy muy alto límite elástico” (THLE Tres Tres Haute Limite Elastique) y un 10% de aceros de muy alto límite elástico (THLE Tres Haute Limite Elastique).

En un choque frontal, la arquitectura del Nuevo Renault Mégane asegura la transferencia de esfuerzos debidos a la deformación programada.

Los órganos mecánicos ha sido diseñados asimismo para ubicarse unos dentro de otros en caso de choque, evitando intrusiones y absorbiendo energía.

Para responder al choque lateral, el nuevo Renault Mégane está equipado con un pilar rígido de articulación programada. Protege de esta manera a los ocupantes, poniéndoles en contacto con un padding (material absorbente) integrado en los paneles de puertas, lo que limita la intrusión en el habitáculo. Este pilar dispone de un espesor doble y junto con la traviesa de techo, se añaden a un anillo de refuerzo situado a media altura y a las bandas anti intrusión en las puertas. Todo ello para conseguir una excelente protección.

En materia de sujeción de los ocupantes, los criterios observados sobre los maniquíes en los ensayos de choque Euro NCAP han mostrado que el pasajero y el conductor de los Mégane II.

Los colores de los maniquíes indican: verde (= muy buena protección) esencialmente para la cabeza y los miembros inferiores y amarillo (= buena protección) para el tórax.

Los dos vehículos se aprovechan de la tercera generación del Sistema Renault de Protección (SRP) inaugurado en los Renault Laguna: airbags frontales con dos nive les de inflado que se adaptan a la violencia del choque, asociados a cinturones de seguridad equipados con limitadores de esfuerzo a 400 Kg para las plazas delanteras y doble pretensor en el puesto del conductor y pasajero delantero.

En Renault, la seguridad se halla encarnada en los genes de la empresa desde hace 50 años, cuando la marca lanzó los primeros estudios en materia de accidentología y biomecánica. Con el paso de los años, Renault no ha cesado de innovar sin cesar para situar el listón cada día más alto. Fruto de la filosofía de generalización inmediata de toda innovación en la gama, Renault ha desarrollado siempre vehículos homogéneos en temas de seguridad.

Si en la actualidad todos los fabricantes participan de los mismos elementos técnicos de seguridad, la supremacía de Renault radica en la experiencia que le proporcionan sus 600 técnicos e ingenieros que trabajan codo con codo en la puesta a punto de estos sistemas.

Para Renault, Euro NCAP no es un objetivo en si mismo, sino un útil excelente de medida que calibra su experiencia. El fabricante trabaja la seguridad con unas miras más amplias. Numerosos equipamientos, no valorados por este consorcio se han puesto a disposición de los ocupantes, como por ejemplo el sistema anti submarinado (versión en Europa) para los pasajeros delanteros, limitadores de esfuerzo a 600 Kg y pretensores en las plazas laterales traseras y sistemas de anclaje de asientos para niños Isofix.

En el diseño de los Mégane II, se ha tenido un especial cuidado a la hora de integrar aspectos fundamentales como la seguridad, confort y eficacia. La nueva plataforma y sus nuevos trenes motrices, garantizan unas trayectorias poco sensibles al perfil de la carretera, viento lateral o fases de frenado.

Nuevas suspensiones de gran recorrido (78 mm frente a los 58 mm del anterior Mégane) y un trazado específico junto a una estudiada geometría, producen un confort de marcha impresionante. El tren delantero se ha realizado sobre una geometría de tipo Mac Pherson con muelles helicoidales y amortiguadores hidráulicos telescópicos que descansan sobre un rectángulo inferior que desacopla los esfuerzos longitudinales y transversales, alcanzando una fuerte rigidez. A la precisión de guiado contribuye una dirección asistida eléctrica de funcionamiento variable que adapta su tasa de asistencia a la velocidad del vehículo.

El tren trasero consta de un eje flexible con un perfil de deformación programado asociado a unos muelles helicoidales. El perfil deformable incorpora una barra estabilizadora con la que se consigue un control óptimo de balanceo.

[b]RINES Y LLANTAS[/b]

Con unas medidas de 16 pulgadas los rines disponen de un generoso ancho 205 mm que mejora el comportamiento y la seguridad al volante. (Sólo en Confort Dynami que y Confort Autentique)

Del frenado se encargan cuatro frenos de disco que son ventilados delante, con un diámetro de 280 mm y de 240 mm de diámetro en los discos traseros.

El servofreno de 11 pulgadas autoriza una presión de frenado de 115 atmósferas (frente a 90 del anterior Mégane). El conjunto así formado posibilita una distancia de frenado en caliente (después de 10 frenadas enérgicas) de tan solo 38 m, cumpliendo de esta manera los estándares más severos en este campo.

Dimensiones de las llantas : 205/55/R16 volante. (Sólo en Confort Dynamique y Confort Autentique)

[b]SEGURIDAD ACTIVA[/b]

La seguridad activa, o compendio de elementos que tratan de evitar el accidente, comprende, entre otros elementos, un sistema anti bloqueo de ruedas ABS de última generación, equipado con un dispositivo electrónico de regulación de la frenada EBV (Elektronische Bremse Verteilung). Con el fin de aprovechar al máximo las prestaciones de frenado, el S.A.F.E. (Sistema de Asistencia a la Frenada de Emer gencia) tiene en cuenta la velocidad de hundimiento del pedal de freno, para llegar más rápidamente a la regulación del ABS y así procurar una frenada eficaz, que se completa con el encendido de las luces de emergencia, avisando de esta frenada de emergencia al resto de usuarios de la vía pública.

[b]DIRECCIÓN ASISTIDA VARIABLE ELÉCTRICA[/b]

Los Mégane II incorporan una dirección asistida variable eléctrica que adapta la asistencia en función de la velocidad. Así, a maniobras de poca velocidad (estacionamientos, cambios de sentido, etc.) le corresponde una ley de asistencia elevada, en tanto que, en condiciones de alta velocidad, (autopista, por ejemplo) la asistencia se reduce, produciendo un mejor tacto y una mayor seguridad que evita la sensación de “flotabilidad”.

Como el sistema eléctrico se activa cuando se detecta un giro en el volante, cuando éste permanece inmóvil, el sistema no consume corriente. Esta circunstancia hace que, frente a una dirección hidráulica (que necesita mantener la presión de manera constante) la dirección asistida eléctrica supone un ahorro de 0.2 litros cada 100 kilómetros.