Senador EU insiste aclarar armas Haití

WASHINGTON.– El senador Christopher Dodd dijo que quiere saber si los contribuyentes de Estados Unidos pagaron para entrenar a los haitianos que prepararon el derrocamiento del presidente Jean Bertrand Aristide.

Dodd (Demócrata-Connecticut) también quiere saber si Estados Unidos suministró armas a los rebeldes anti-Aristide.

El enfoque de Dodd está sobre República Dominicana, donde durante los últimos dos años un grupo llamado Instituto Republicano Internacional entrenó a cientos de opositores a Aristide, impartiéndoles clases de organización política y otras habilidades por el estilo.

Dodd dijo que tiene cartas del Departamento de Defensa que indican que Estados Unidos suministró 20,000 fusiles M-16 y otro equipo al Ejército dominicano durante los últimos dos años. Le preocupa que esas armas o las armas sustituidas por Estados Unidos, terminaran en manos de rebeldes que intentaban derrocar a Aristide.

“El problema es: ¿estaba siendo utilizada República Dominicana como un escenario para la transferencia de armas y planeamiento de un golpe?”, preguntó un ayudante de Dodd.

En una audiencia la semana pasada del subcomité del Senado sobre asuntos del Hemisferio Occidental, Dodd le preguntó al secretario asistente Roger Noriega sobre los M-16, citando cartas del Departamento de Defensa escritas en el 2002 y el año pasado. Noriega dijo que, hasta donde él sabe, las armas no habían sido entregadas a la República Dominicana, aunque el ayudante de Dodd dijo que las cartas parecen revelar una transferencia completada.

Desde el momento en que Aristide partió al exilio hace dos semanas, estimulado por diplomáticos de Estados Unidos, los críticos de la administración Bush le han echado una mirada de sospecha a Noriega, diciendo que él había estado tratando por años de sacar del poder a Aristide. Noriega ha sido parte de un grupo de políticos archiconservadores que consideraron a Aristide demasiado inclinado a la izquierda.

En las audiencias de la semana pasada, Maxine Waters (D-California) le dijo a los senadores lo siguiente: “Estoy convencido de que el golpe reciente implica no solo [….] a matones armados, sino que estoy muy preocupado por el papel que nuestro propio […] señor Noriega desempeñó”.

Dodd dijo que planeó pedirle al inspector general de la Agencia para el Desarrollo Internacional de Estados Unidos (USAID) que investigara al Instituto Republicano Internacional (IRI). Hace dos años, la USAID le dio al instituto US$1.2 millones para entrenar haitianos. En la República Dominicana, el IRI impartió clases para 600 haitianos, que cruzaron la frontera desde Haití, dijo Thayer Scott, vocero del IRI.

A Dodd le preocupa especialmente la participación en el IRI de un opositor haitiano de línea dura contra Aristide de nombre Stanley Lucas.

Lucas había estando “socavando” los esfuerzos internacionales para que los enemigos de Aristide moderaran su posición, dijo Dodd, mencionando acusaciones de hace dos años hechas por Brian Dean Curran, el entonces embajador estadounidense en Haití.

Dodd dijo que la USAID estuvo de acuerdo con las demandas de Curran de que se excluyera a Lucas del programa, pero este terminó trabajando de todas formas con el IRI.

Dodd le pidió a Noriega seguridades de que Lucas y otros funcionarios del instituto “no habían tenido absolutamente ningún contacto con Guy Philippe [un rebelde contra Aristide] u otros miembros de las fuerzas armadas haitianas o FRAPH”, una organización paramilitar.

“En verdad, no sería aceptable”, dijo Noriega.

El IRI, que tiene vínculos con el Partido Republicano, empezó a operar en República Dominicana porque “en 1999 su líder del equipo [en Haití] […] fue amenazado a punta de pistola por un matón de Aristide y en esencia [el programa fue] sacado del país”, dijo Noriega. (Traducción de Iván Pérez Carrión)