Senadores aprueban préstamo

El Senado aprobó ayer, de manera extraordinaria y en una sesión relámpago, el préstamo de US$100 millones otorgado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para financiar la ejecución del Programa de Consolidación de la Reforma Financiera.

El contrato fue aprobado a unanimidad y sin discusión luego de que los presidentes de las comisiones de Deuda Pública, Bernardo Alemán, y de Obras Públicas, Vicente Castillo, rindieran sendos informes favorables.

Ambos solicitaron la inclusión del financiamiento en la orden del día y votaron a favor los 18 senadores presentes, quienes posteriormente hicieron lo propio para aprobar el contrato, que ahora pasará a conocimiento de la Cámara de Diputados.

La sesión extraordinaria, encabezada por el vicepresidente del hemiciclo, Juan Morales, de Hato Mayor, tuvo lugar luego de que el secretario técnico de la Presidencia, Carlos Despradel, remitiera en la víspera una carta urgiendo la aprobación del financiamiento.

El presidente del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), licenciado Vicente Sánchez Baret, estuvo en la Cámara Alta durante la sesión, en una visita que definió como “de cortesía”, tras recordar sus dos períodos como senador por la provincia Sánchez Ramírez.

En su carta al presidente y demás miembros del Senado, el secretario Técnico de la Presidencia recuerda que el préstamo de los US$100 millones fue otorgado por el BID para el fortalecimiento del sistema financiero.

De esta manera, expresa la misiva, se busca “evitar la repetición de crisis bancarias como la que sufrimos el pasado año y que tantos problemas ha causado a la economía dominicana, cuyos efectos todavía estamos padeciendo”.

“Este préstamo forma parte esencial del paquete de financiamientos externos negociado dentro del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional y, por tanto, cuenta con el apoyo de este organismo”, significa el titular de la secretaría Técnica de la Presidencia.

Despradel reclamó la aprobación del empréstito “a la mayor brevedad posible”, ya que los fondos de este préstamo, así como las reformas que contempla, “son parte esencial del programa económico que está llevando a cabo el Gobierno Dominicano conforme a lo acordado con el FMI”.

Según un “resumen ejecutivo” que Despradel anexa a su carta, el primer componente del programa busca el fortalecimiento institucional, patrimonial y técnico de la autoridad monetaria y, en particular, del Banco Central.

Al efecto, precisa, el programa busca el desarrollo regulatorio de la Ley Monetaria y Financiera de forma tal que se creen las condiciones necesarias para que el Banco opere de manera eficiente, se elimine el déficit cuasi-fiscal e incremente su capacidad técnica.

Agrega que el segundo componente busca el fortalecimiento institucional, patrimonial y técnico de la Superintendencia de Bancos.

El tercero se propone crear las condiciones para que el sector productivo cuente con mecanismos idóneos para la canalización de recursos de mediano y largo plazo, que eliminen la función de crédito de fomento que en el pasado cumplía el Banco Central.

El préstamo, expresa el documento, será ejecutado por el Banco Central, la Superintendencia de Bancos y el Banco Nacional de la Vivienda (BNV).

Los US$100 millones serán amortizados en 20 años, tiene un período de gracias de cinco años y un plazo mínimo de desembolso de 18 meses.

La tasa de interés está basada en la Libor y podrá ser cambiado a un préstamo de Facilidad Unimonetaria con tasa de interés ajustable solamente si el prestatario lo decide.

Indica que el prestatario pagará una comisión de crédito sobre el saldo no desembolsado del préstamo equivalente al 0.75 por ciento por año, que empezará a devengarse a los 60 días a la fecha del contrato.

Por el préstamo votaron 17 senadores del PRD y el reformista Germán Castro García, de la provincia La Altagracia. El peledeísta José Tomás Pérez, del Distrito Nacional, no asistió a la sesión, que se desarrolló entre las 12:45 y la 1:40 de la tarde.