Sepultan teniente de Amet y prometen proteger su familia

Teniente

En medio de expresiones de dolor, llantos de sus hijos, familiares, compañeros y la advertencia de que sus asesinos serán apresados, fueron sepultados en la tarde de ayer los restos de la segunda teniente de la Policía Nacional Mercedes del Carmen Torres Báez, en el cementerio nacional de la avenida Máximo Gómez.

“Gracias a todos por estar aquí. Al jefe de la Policía, a la Amet, a mi abuelo por ser tan fuerte, a los amigos de mi mamá. Gracias por compartir este dolor con nosotros, porque cuando un policía sale a la calle deja a su familia con Dios y va a defender a los ciudadanos, aunque las personas juzguen a los policías. Gracias a todos. ¡ Ya, no puedo más!”. Fue el breve discurso de Rubí, la hija mayor de la malograda oficial, mientras se desplomaba en brazos de sus familiares.

En toda la cuadra del camposanto se escuchaban los sollozos de los que coparon la ceremonia de dolor: policías y compañeros adscritos a la Autoridad Metropolitana de Transporte (Amet).

Torres Báez fue baleada, a las 7:15 de la mañana del lunes, cuando caminaba hacia su trabajo en el puente de Villa Mella en Santo Domingo Norte. Fue despojada de su arma de reglamento y se informó de la presunta participación de dos hombres. Previo a su entierro, le fue oficiada una ceremonia religiosa en su residencia en el barrio de la Policía del kilómetro 17 de la autopista Las Américas.