Ser estudiante

KEDMAY T. KLINGER BALMASEDA
klinger_psicología@yahoo.es

Un estudiante es aquella persona dedicada a la lectura, puesta en práctica y aprehensión de conocimientos sobre alguna materia o arte.

Con el fin de enmarcar los lineamentos del enfoque curricular que promueve el desarrollo de los talentos, la convivencia pacífica y armónica de los estudiantes con su entorno, el 18 de febrero se celebra en nuestro país el Día del Estudiante, contemplado en la Ley  108 del año 1967, celebración con la cual se busca promover los valores afectivos, éticos, cívicos y patrióticos en jóvenes de diversas edades.

Un verdadero estudiante no es aquél que aprueba exámenes, consigue un empleo y después cierra todos los libros. Ser un estudiante significa estudiar la vida, no sólo leer los pocos libros requeridos por el programa de estudios; implica observar todo a su alrededor, así como los detalles precisos en un período determinado. Un estudiante, ciertamente, no es sólo el que lee, sino el que es capaz de analizar todos los movimientos de la vida, tanto externos como internos. Si condenamos algo no lo observamos. Para observarlo tenemos que estudiarlo sin condenar, sin comparar, ya que de lo contrario, nos impediríamos observar, estudiar. De manera que el verdadero estudiante es aquél que analiza todo en la vida, tanto externa como internamente, sin comparar, aprobar ni condenar.

Estudiar es un proceso complejo, pues todas las personas entran en un juego cuando se estudia debido a que las facultades se orientan a un objetivo. Es ejercitar el entendimiento para alcanzar o comprender algo. El error de muchos estudiantes es creer que estudiar es entender y recordar pues si no se promocionan los gustos y las simpatías el cansancio acude rápidamente y el esfuerzo resulta penoso.

El estudiante no es solo capaz de investigar cuestiones científicas, sino que también puede observar las operaciones de su propia mente, de sus propios sentimientos, lo cual es mucho más difícil que observar un hecho científico. Comprender todo el funcionamiento de la propia mente requiere una gran dosis de discernimiento, y muchísima investigación exenta de prejuicios, y de cuestionamientos.

No me cabe duda, que de las ocupaciones más gratas en la vida, está el de ser estudiante.

Simplemente mantenerse en la vida siendo estudiante es lo mejor que hay. Es saber aprovechar esos años maravillosos que puede que nunca vuelvan.

Una vida siendo estudiante es extraordinaria, creo que siempre lo he dicho y aquí lo vuelvo a reiterar.

No hay nada tan fantástico en el mundo como ser estudiante, y mantenerse siendo eternamente un estudiante empedernido de la vida. Es una de las formas más gratificantes de vivir cada etapa del desarrollo humano.