Sería error retrasar el TLC

POR SOILA PANIAGUA
El embajador de Estados Unidos en el país, Hans Hertell, advirtió ayer que sería un terrible error dilatar la ratificación del acuerdo de libre comercio hasta que se haya completado la reforma fiscal, porque el país perdería la competencia frente a las naciones miembros del CAFTA.

Dijo, asimismo, que la “comisión cambiaria” del 13% cobrada por Aduanas es inconsistente con los compromisos de la República Dominicana con la OMC, por lo el país tendrá que modificarla conforme a las disposiciones de ese organismo.

Al participar como orador invitado en el almuerzo mensual de la Cámara Americana de Comercio, Hertell citó entre los beneficios que aportará el CAFTA-RD, el cual podría conocerse en el Congreso de Estados Unidos en junio próximo, oportunidades tecnológicas, incluyendo cambios fundamentales en las telecomunicaciones, el transporte y la transferencia de tecnologías.

Otros de los beneficios es el desarrollo de los servicios, en especial del sector turístico, fortalecimiento financiero y fiscal, aumento de la inversión extranjera y un flujo continuo de remesas que alcanzan los US$2,000 millones.

“Si CAFTA no es ratificada, los pobres de la región no van a poder mejorar su condición y por el contrario, su posibilidad de progresar van a ser minimizadas los derechos laborales en Centroamérica y República Dominicana no van a ser solicitados en vez de la competencia para los empleos va a ser más desesperante y va a empeorar la condición de las uniones y los trabajadores”, expresó el diplomático.

Señaló que el 90% de las exportaciones dominicanas llegan a los Estados Unidos libre de impuestos, por la legislación especial de comercio para la Cuenca del Caribe que vence en el año 2008 y dijo que bajo el tratado RD-CAFTA esa cifra será de 99.6 % por tiempo permanente.

Además, dijo que se eliminarán las tarifas sobre casi todos los productos manufacturados en los Estados Unidos, que son aproximadamente el 80% de las importaciones dominicanas desde ese país, lo que reducirá de un 20 a un 30% los costos de mercancías entregadas (CIF) de una gran cantidad de artículos que los dominicanos consumen diariamente.

“Habrá menores costos de importación para repuestos de vehículos, herramientas de trabajos, mariscos, pescados, electrodomésticos, útiles escolares, pañales, útiles tecnológicos y utensilios plásticos”, puntualizó Hertell.

Otras ventajas son el acceso a un mercado de casi 300 millones de consumidores, como es el de los Estados Unidos, ya que los 40 millones de hispanos que constituyen el grupo minoritario de los Estados Unidos, conforman el grupo de mayor poder adquisitivo del hemisferio.

“De hecho, el país en su totalidad, se convertirá en una zona franca en lo relativo a la importación de insumos libres de impuestos, la creación del valor agregado dominicano y la exportación de productos terminados, lo cual generará el empleo y las oportunidades que el país necesita”, dijo.

Adelantó que tan pronto como los Estados Unidos y la República Dominicana voten a favor del RD-CAFTA y se haya puesto en práctica sus obligaciones, en un plazo de semanas o meses, los industriales dominicanos verán la necesidad de invertir e innovar, y que actuarán  rápidamente para ser más eficientes.

Como resultado del TLC las rentas de que gozaban las industrias protegidas serán transferidas a los consumidores, aumentando su poder adquisitivo y elevando los niveles de demanda general en la economía, añadió.

Dijo que Estados Unidos invierte en programas para aumentar la capacidad comercial de las industrias dominicanas, con la expectativa de que los efectos se multiplicarán una vez que el RD-CAFTA entre en vigor. 

La Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) ayuda al país a crear nuevos sectores para la exportación agrícola, incluyendo la producción de vegetales chinos en la zona de La Vega, y está ayudando a organizar redes regionales para estimular el turismo y otras producciones agrícolas, manifestó Hertell.

Citó también la importancia de mejorar la transparencia y prevenir la corrupción, incluye compromisos específicos para proveer a las empresas y a los ciudadanos con un mayor acceso al proceso de toma de decisiones por parte del Poder Ejecutivo.

Explicó que el RD-CAFTA incluye el requisito explícito de que el gobierno realice licitaciones públicas para la compra de productos y servicios y para proyectos de construcción con valores superiores a montos definidos, las que estarán abiertas a la competencia internacional, en un proceso transparente que asegurará  los efectos positivos de la competencia honesta.

Dijo que la reputación del país en la aplicación de la ley, ejecución de contratos, obligaciones internacionales y las leyes sobre banca, finanzas y propiedad intelectual, tendrán un efecto directo sobre el nivel de la inversión y sobre el nivel del crecimiento sostenible.

“Como dije en mi última presentación formal ante ustedes, el desempeño del Poder Ejecutivo y de las instituciones judiciales está siendo estrechamente observado por todo el mundo, para ver si podrán afrontar el reto”, puntualizó.

Reconoció que el RD-CAFTA no es la “varita mágica” que resolverá todos los problemas de la República Dominicana, sino una herramienta poderosa, un medio para desencadenar un nuevo crecimiento vía el comercio y la inversión.

Dijo que el CAFTA-RD ofrece un poderoso incentivo para reformar el sistema fiscal y que el paquete impositivo que salió del Congreso el pasado septiembre produjo muchos menos resultados que los propuestos inicialmente y estaba básicamente orientado hacia los impuestos al consumo.