Sida afecta niños y gay Latinoamérica

BRASILIA (EFE).- El sida en América Latina y el Caribe predomina y avanza sobre todo entre los menores de edad y los homosexuales masculinos, declaró ayer en Brasilia un portavoz del Programa de las Naciones Unidas sobre este mal.

“La epidemia del sida en Latinoamérica y el Caribe es cada vez más joven”, aseguró en rueda de prensa el director de Programa de las Naciones Unidas sobre el SIDA para Europa y las Américas, el médico brasileño Luiz Loures.

El facultativo comentó el informe anual que la entidad divulgó hoy en el mundo y pronosticó que la cantidad de nuevos casos de adultos y de menores de edad contagiados con sida en América Latina y el Caribe será de 260.000 en 2003.

Según Loures, los niños y adolescentes son cada vez más entre las víctimas por su inexperiencia con los cuidados que deben tener en las relaciones sexuales, una de las posibles formas de contagio.

El número creciente de menores de edad que utilizan drogas, sobre todo las inyectables, ha contribuido también con la propagación del mal entre los más jóvenes.

“La epidemia del sida en América Latina y el Caribe está cada vez más relacionada con el riesgo de las primeras experiencias”, sostuvo el médico.

Observó además que, en general, existe una falta de voluntad de los gobiernos para concienciar a los homosexuales sobre los peligros del sida y las formas de evitar su propagación.

“La epidemia entre los homosexuales no está controlada y crece debido a las deficiencias de los programas oficiales”, apuntó Loures, quien comentó que la tasa media de incidencia del sida entre los homosexuales de América Latina y el Caribe es de un 20 por ciento.

El médico alertó que ese índice está en una curva ascendente y es semejante al de personas infectadas en el Africa Subsahariana, la región más contaminada del planeta, con más de 25 millones de enfermos.

“Creo que no necesitamos esperar que nuestro continente llegue a la misma situación que enfrentan los africanos para que empecemos a tomar las medidas necesarias”, dijo.

Reclamó que algunas entidades religiosas y civiles dejan que la discriminación se sobreponga al objetivo de las campañas y acciones contra el sida y que las naciones latinoamericanas destinan pocos recursos a esas iniciativas en favor de los homosexuales.

Loures concluyó que por la grave situación que enfrentan América Latina y el Caribe, donde alrededor de dos millones de personas viven con el virus, es urgente que se impulsen campañas y acciones “sin concesiones”.

“El sida no permite más concesiones. En este momento no se puede discutir si se está a favor o en contra de éste o de aquél mensaje, de la opción sexual de las personas o de cualquier otro tema que provoque polémica moral”, afirmó.