¡Siéntase en casa, presidente Zelaya!

Cada dominicano debe ofrecerle su casa como huésped hasta que él desee, al presidente Constitucional de la República de Honduras, ingeniero agrónomo Manuel Zelaya, el admirado y valiente Mel. Esa es mi actitud personal.

¡Siéntase en su casa, presidente Zelaya, usted nos honra con su presencia de hombre digno y político transparente y progresista!

El presidente Zelaya fue depuesto por un golpe militar odioso y artero el 28 de junio 09, y una de las lecturas de ese episodio de eclipse de la democracia en que la voluntad del pueblo expresada en las urnas es inapelable, resulta comprobar tristemente que en Honduras no hay militares de valor cívico ni valor personal.

Otras de las lecturas es que la inefable OEA resulta inoperante e inútil cuando trata de restaurar el hilo constitucional y conductal roto en AL, como aconteció con RD en 1965 con el inefable José Antonio Mora.

También otra lectura triste es que el presidente Barack Obama resultó desbordado por el complejo militar industrial que convalidó la actitud artera de los entochados hondureños, cuando el presidente Zelaya señaló que si USA quiere lo reinstala en cinco minutos. A Barack Obama el Pentágono le hará lo mismo que a JFK. Esperemos.

Lectura valiosa además que el presidente Leonel Fernández debe asimilar es que al mediar en relación al presidente Zelaya para concretarle una salida (bajadero se estila hoy día) y superar la crisis empantanada hondureña, se prestó para traer al país al depuesto presidente con la anuencia del presidente de facto Porfirio Lobo, presidente ilegal porque asume con una abstención electoral de un 65%, y el presidente venezolano Hugo Chávez dispuso la cancelación de adquirir el 49% de la Refinería Dominicana de Petróleo.

Traduce que ha resultado lo mejor, como siempre me reiteraba mi padre, que siempre sucede lo mejor, clausurando la negociación con Chávez y licitando la REFIDONSA al mejor postor. En el ínterin, siéntase en casa, presidente Zelaya.