Siete días de cine
Actividades paranormales y  Asalto al camión blindado

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Mientras las largas filas continúan en las salas que proyectan “Avatar” y se espera el anuncio de   las nominadas al Oscar, se estrenan tres películas.

Una de ellas es realmente execrable, ya que pocas veces se tiene la oportunidad de contemplar un desastre tan mayúsculo como esa supuesta comedia titulada “La tierra perdida” (Land of the lost). Las otras poseen otros méritos.

Así, “Asalto al camión blindado” (Armored) es una especie de “Reservoir dogs” de segunda categoría y con ánimo de poseer el dinámico estilo que caracterizaba a aquellas producciones de Walter Hill hace unos años.

“Actividades paranormales” es uno de esos “rescates” que realiza Hollywood y que, excepcionalmente, se convierten en “Sleepers”, en grandes triunfos taquilleros aunque su gasto de producción haya sido mínimo.

Algo en la línea del “Proyecto de la bruja de Blair”, tratando de que el espectador sea más crédulo de la cuenta y que acepte que todo aquello que está pasando en la pantalla es la pura verdad.

Asalto al camión blindado.  (Título original: “Armored”, Dir: Nimrod Antal, Int: Matt Dillon, Laurence Fishbourne, Jean Reno, Amaury Nolasco, Milo Ventimiglia, Sket Ulrich, Columbus Short, Fred Ward).

Buenos actores, aunque sin rango de “superestrellas”, forman el reparto de esta cinta que, sin convertirse en nada excepcional, logra entretenernos de principio a fin debido a su dinámica estructura y a la acertada dirección de Nimrod Antal.  Ambientada en su mayor parte (al igual que “Reservoir dogs”) en un hangar donde han ido a refugiarse unos asaltantes (en este caso, guardianes de seguridad atrapados por la ambición y deseosos de obtener un mejor nivel de vida), la película es puro ritmo y cumple a cabalidad su objetivo.

La tierra perdida.  (Título original. “Land of the lost”, Dir: Brad Silbering, Int: Will Ferrell, Anna Friel, Danny McBride, Jorma Taccone)

Ni siquiera los fanáticos de un comediante como Will Ferrell (de capa caída, por cierto) podrían ser capaces de defender esta insípida comedia, este “non sense”.

La tierra perdida

Vuelve a hablarnos de científicos, otras dimensiones, viajes en el tiempo, tiranosaurios, primates y otras lindezas posibles gracias a la computadora. A estos extremos ha llegado el cine. Estas son las barbaridades que, regularmente, suelen encontrarse en la cartelera. Y lo malo es que no hay opción ni posibilidad de elegir la mayoría de las veces.