Significado de adjetivos normal/normalista en orden a la educación

Hablo con el colega abogado Manuel Bergés Coradín acerca del tema de currículum (currícula) mientras conduce su automóvil hacia mi casa. Íbamos por la autopista Treinta de Mayo, malecón de Santo Domingo. Se mencionaron estudios y labores en la Escuela Normal de Varones. Fui yo quien hizo la primera mención, al decir, dentro del tema, que había iniciado mi carrera magisterial el 9 de febrero del 1952, de la mano del director don Rogelio Lamarche Soto.

De inmediato saltó Manolito, excelente persona y excelente amigo, con la pregunta: ¿Es que existe una escuela /a/normal? Le respondí:

–La última vez que recuerdo haber rastreado el calificativo, hace muchos años, lo busqué en la “Enciclopedia del idioma”, de Martín Alonso, incluido el vocablo en el tomo III, letras N–Z, edición Aguilar, Madrid, 1958.

De la entrada: /normal/, de origen latino: (“normalis”), Alonso afirma que es un adjetivo introducido al español en el siglo XVII hasta nuestros días. Señala que el significado de Escuela Normal, cuarta entrada en la frase, se define a nivel de educación, como ‘aquella en que se hacen los estudios y las prácticas necesarias para obtener el título de maestros de primera enseñanza’.

De la derivación /normalista/ confía que es también un adjetivo: ‘concerniente o relativo a la escuela normal’.

Francisco J. Santamaría da entrada a /normalista/. Com. ‘Maestro o maestra titulado en una escuela normal’. “Diccionario general de americanismos”, primera edición, tomo II. Editorial Pedro Robredo, Méjico, D. F., 1942”.

María Moliner, “Diccionario de uso del español”, trata acerca de “Escuela normal” o “Escuela normal de maestros”: Establecimiento de educación ‘donde se forman los maestros de primera enseñanza; primer tomo, letras A–G, Editorial Gredos S. A; Madrid, p. 1189, año 1975). Moliner remite a la palabra /normal/. Aclara que /anormal/es de otra raíz. Y subraya la existencia de “Escuela Normal de maestros” que antes había descrito. Informa que /normal/ fue introducido del francés /anormale/, una alteración por influencia de /anomal/, del mismo origen que /anómalo/, p. 189 de dicho tomo, letras A–G. ‘École normale’ se recogió también en francés. V. Larousse, Francés–Español… Editorial Ramón Sopena, Barcelona, España, 1953.

Parece que el término /normal/, para tales fines de la educación, ha sido inspirado por educadores del siglo XIX, época dentro de la cual es recogido en diccionarios de mayor circulación autorizados por lexicólogos–lexicógrafos de la lengua española. Como latinismo, podrá aparecer en otros idiomas de la Romania.

Llamó mi atención la inquietud del amigo Manolito Bergés que, de una parte, podría pensarse en el juego de palabras que él manejó en ese momento. Pareciera un chusco de esos que aprovechan la aproximación fonética de vocablos en un momento del discurso o la forma en otro idioma. Por ejemplo, alguien pregunta: ¿De dónde viene el lápiz? Nadie tiene la respuesta a mano (o a la boca). Y a falta de contestación, afirmas: ¡Oh, de /Pennsil/vania!

Manuel Bergés Coradín es una gran persona, caballeroso y profesional destacado. Puede haber una escuela /anormal/ y más de una. Mas, no quedan dudas acerca de la calidad de la institución de la cual egresamos tantos alumnos, hace largas décadas. Salimos de allí para desempeñar el papel que nos ha correspondido en la sociedad dominicana.