Siguen bombardeos en Faluya; tratarán impedir elecciones

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BAGDAD (AFP).- Los bombardeos prosiguen este jueves sobre el bastión sunita de Faluya donde las fuerzas estadounidenses logran un éxito limitado mientras que un grupo islamista aliado a Al Qaida anunció su intención de impedir la realización de las elecciones generales de enero en Irak.

   Un informe de los servicios secretos del ejército estadounidense, citado el jueves por el New York Times, declaró que aún está lejos el éxito final en Faluya y advirtió que una rápida retirada de las tropas tras la ofensiva podría fortalecer a la rebelión, la cual incrementaría sus ataques.

   La ofensiva ha costado a las fuerzas estadounidenses 51 muertos y al menos 425 heridos. Ocho soldados iraquíes combatiendo junto a los Marines murieron y otros 43 fueron heridos, según el más reciente balance oficial.

   El asalto estadounidense en Faluya “quebró la columna vertebral de la insurgencia” en Irak eliminando sus refugios, dispersando a sus miembros e interrumpiendo sus redes de comando, declaró el comandante marines estadounidense en Irak en esta jornada John Sattler.

   El militar aseguro que la ciudad fue tomada, once días después del inicio del asalto de las fuerzas de la coalición, pero que todavía no es segura, ya que continúa la lucha encarnizada en algunos barrios donde las tropas estadounidenses e iraquíes registran los edificios.

   “Basados en algunos documentos que hemos podido descubrir, sentimos que hemos quebrado la columna vertebral de la insurgencia y que hemos eliminado sus refugios”, declaró Sattler en una teleconferencia desde Irak con periodistas en el Pentágono.

   Durante la jornada, al menos 15 personas murieron en otros puntos de Irak, mientras el presidente francés Jacques Chirac y el ex mandatario estadounidense Bill Clinton criticaron la ofensiva de George W. Bush en ese país.

   En Faluya, a 50 km al oeste de Bagdad, el ejército estadounidense seguía luchando contra los últimos focos de resistencia.

   Tras la emisión de las imágenes de un Marine disparando a bocajarro a un herido desarmado en una mezquita de Faluya, el primer ministro iraquí Iyad Alawi dijo el jueves estar “muy preocupado”.

   En Teherán, el ayatolá Alí Jamenei condenó lo que llamó crímenes de los “infieles” en Faluya.

   En Ankara, la Media Luna Roja turca anunció el envío de un convoy de ayuda humanitaria con víveres y material médico por valor de medio millón de dólares para los habitantes del bastión sunita.

   El jueves, también hubo actos de violencia y disturbios en otras ciudades.

   En Bagdad, dos civiles iraquíes murieron y cuatro fueron heridos en un atentado suicida cometido con un coche bomba frente a una comisaría de policía.

   En Kirkuk, al norte, al menos dos iraquíes fallecieron y otro fue gravemente herido por una explosión cerca de una posición estadounidense.

   Además, en Mosul, principal ciudad norteña en la que las tropas estadounidenses llevan a cabo una gran operación desde el martes, tres guardias nacionales y dos policías iraquíes murieron al estallar una bomba.

   Al sur de Bagdad, cuatro rebeldes perecieron y dos policías fueron heridos en un ataque contra un convoy de la policía en la ciudad de Latifiya.

   Por otro lado, siete civiles iraquíes murieron en dos ataques en Baiji y Samarra, dos ciudades situadas al norte de Bagdad, y el cadáver decapitado de un ingeniero iraquí empleado en una base estadounidense apareció en Baiji.

   Aunque no se ha confirmado oficialmente la muerte de la responsable de la organización humanitaria CARE en Irak, Margaret Hassan, el secretario del Foreign Office, Jack Straw, afirmó que la británica, secuestrada el 19 de octubre en Irak, “probablemente ha sido asesinada”.

   El grupo islamista Ansar al Sunna, relacionado con Al Qaida, amenazó con atacar a los candidatos a las elecciones previstas para el próximo enero en Irak, así como los colegios electorales, en su página de internet.

   Ese grupo ha reivindicado la autoría de secuestros y ejecuciones de rehenes y atentados, entre ellos uno que dejó más de un centenar de muertos en Erbil (norte).

   En el plano internacional, el ex presidente Bill Clinton consideró, en declaraciones al canal estadounidense de televisión ABC, que el “gobierno de Bush se equivocó al declarar la guerra en el momento en que lo hizo”.

   Aunque “muchos estadounidenses no son conscientes de ello”, al declarar de guerra en este contexto, Estados Unidos “se alienó del mundo”, afirmó.

   Por su parte, Chirac reiteró al reunirse en Londres con el primer ministro Tony Blair, que la situación mundial en materia de seguridad y lucha antiterrorista no ha mejorado tras la guerra.

   “No cabe duda de que el terrorismo se ha incrementado y uno de los motivos de ello es la guerra de Irak”, dijo a la BBC televisión.