Sinopsis de la trayectoria teatral de los últimos 25 años

Sinopsis de la trayectoria teatral de los últimos 25 años

POR CARMEN HEREDIA DE GUERRERO
La actividad teatral en el país durante los últimos veinticinco años, ha sido apreciable. La década de los ochenta deja atrás el teatro comprometido, de denuncia social, política, a veces panfletaria, que surge luego de la desaparición de la dictadura.

Los nombres de Brecht, Sartre, Becket, Blonda, Ionesco y Sastre, pierden actualidad, aunque sus postulados siguen teniendo vigencia. “Muertos sin sepulturas”, “Esperando a Godot”, “Ana Kleiber”, “La otra estrella en el cielo”, “La cantante calva”, las sátiras políticas de Franklyn Domínguez, “Entre Alambradas”, “Los fusiles de la madre Carrar”, así como las noches de “Arte y liberación” evocadas con nostalgia, han quedado en la historia.

Al iniciar la década de los ochenta se producen dos eventos importantes, en 1980 el presidente Antonio Guzmán instituye por decreto el “Día del Teatro Dominicano” y en 1983 y 1984 se realizan los “Festivales de la Cultura” en el recinto de la Plaza de la Cultura, organizados por el entonces naciente Instituto de Cultura –dirigido por Agliberto Meléndez–, germen de lo que sería más adelante la Secretaría de Estado de Cultura.

En estos años se da apertura a un repertorio más amplio, en el que conviven los autores clásicos con los contemporáneos universales y dominicanos, pero con un nuevo enfoque en los montajes, se inicia una ruptura con las tradicionales formas de actuar, y surge un actor más versátil, más acorde con los conceptos y la nueva estética elaborada por el director y el grupo, que postergan el realismo stanislavskiano. Pero no todos los grupos y actores se incorporan a las nuevas propuestas, manteniéndose dentro del llamado teatro convencional. La escena dominicana se torna más plural.

La llamada corriente denominada Nuevo Teatro, introducida por Rafael Villalona desde la década anterior, se mantiene en los ochenta. Este teatro parte del conocimiento dialéctico de la historia e importantiza la metodología de la creación colectiva. La apertura de la sala “Nuevo Teatro” significó un aporte importante para el desarrollo del teatro, como lo fue también Casa de Teatro, institución dirigida por Freddy Ginebra, que instituyó el Concurso de Dramaturgia que aun se mantiene.

La Sala Ravelo se convierte en el espacio teatral más dinámico, con una programación durante todo el año, que incluye su Temporada Oficial. Para reconocer el trabajo de los grupos y los artistas, el dramaturgo Osvaldo Añez Bergés crea el premio Talía de Plata, lamentablemente de corta duración.

La presencia en el país del director español Ramón Pareja con sus espectaculares y simbólicos montajes: “Marat Sade” en 1981, y posteriormente “La Cocina”, “Sueño de una Noche de Verano” y “Las Criadas”, ofrecen una nueva perspectiva a la escena dominicana. Otros directores como los puertorriqueños Alberto Ruiz y Onix Báez, y el venezolano Rómulo Rivas, contribuyen a la escena nacional. En 1986 se celebra el Primer Congreso de Teatro Fernando Cristóforis.

A finales de los ochenta surgen nuevos dramaturgos. Arturo Rodríguez Fernández estrena su primera obra “Cordón Umbilical” en 1988, “Refugio para Cobardes”, 1989. En 1991 presenta su obra más emblemática “Hoy no toca la pianista gorda”, con la que se acerca al teatro del absurdo.

Más adelante aparecen sus obras: “Parecido a Sebastián”,  “Palmeras al viento”, “Las mujeres de enfrente”, “Todos menos Elizabeth”, “El Viaje Chino y “Las seis alas del serafín”.

Giovanny Cruz estrena en el Teatro Nacional su obra “Amanda” (1991), que se convierte en un acontecimiento teatral, al lograr un respaldo inusitado de público que asiste a la sala Eduardo Brito. En los siguientes años presenta: “La virgen de los Narcisos”, “Calígula”,  “El Sucesor”, “El perfume del Incesto”, “Sobre locos y duendes”, “El gato negro” y “La conferencia”.

En la década de los noventa, el teatro experimenta un auge cuantitativo, los nuevos dramaturgos, los nuevos artistas, junto a los ya experimentados, dan una gran vitalidad a la escena dominicana.

Franklyn Domínguez, nuestro más prolífico autor teatral, presenta sus nuevas obras: “Bailemos ese Tango”, “A mi manera”, “Los Borrachos”, “El Vuelo de la paloma”, “Mi tía la jamona”, “Que buena amiga es mi suegra”,  llevada al Repertorio Español, de la ciudad de Nueva York, y en este año 2006, “El derecho a renacer”.

Iván García repone su obra, “La fábula de los Cinco Caminantes” (1992), en el 2000 presenta “Interioridades” y en el año 2005 lleva a escena su pieza “Los hijos del Fénix”, merecedora del Casandra.

En el año 1993 se presenta en nuestro país la reconocida actriz dominicana residente en el extranjero, Ilka Tanya Payán, con el monólogo de Darío Fo y Franca Rame: “Todas  tenemos la misma historia”. Hacemos  un reconocimiento a la desaparecida artista.

La modernización de la sociedad dominicana y la modificación de sus estructuras sociales y económicas, propician la creación de nuevas formas de expresión con  una nueva estética, en las que las propuestas de contenidos eminentemente populares, abordan los temas de la cotidianidad, la marginación, y  la emigración que convierte a  la “yola” en “leiv motiv”. Este teatro cumple con su misión de ser espejo de su tiempo.

 Franklyn Domínguez, en “Juego de ajedrez”, ya para 1991, trata la problemática de la emigración y la inmigración, así como  María Bosch en sus “Viajeras” (2002), Chiqui Vicioso en “Trago Amargo” o “Whis-ky Sour” y “Nuyor/islas”, y  Pedro Antonio Valdez en su obra “Paradise” (2005).

El tema de la marginalidad y sus personajes populares, recurrente entre los nuevos autores, tiene un exponente en la obra “Bachata para María Viveza” (1999), de Radhamés Polanco. Este tema es tratado con singular originalidad por Waddy Jáquez, –el más representativo de la diáspora– en sus obras: “Pargo”, “Camaleón y sus siete puertas” y “Letal”.

Dentro del llamado teatro de extracción popular, el Teatro Roba la Gallina, dirigido por Juan María Almonte, ha tenido gran incidencia. Entre las obras presentadas de su autoría, tanto en la capital como en el interior, se encuentran “Concho Primo”, “Flores para el Baquiní”, “Contigo Pan y Cebolla”, y en colaboración con Reynaldo Disla: “Las mariposas son eternas” y “Mataron al chivo. com”.

FESTIVALES

A principio de los ochenta, Franklyn Domínguez crea el “Marzo Teatral” y más adelante el Festival de Teatro Emilio Aparicio. En el año 1997 se realiza el primer Festival Iberoamericano de Teatro, organizado por Natacha Sánchez y Ramón Pareja; en 1999 tiene lugar el segundo festival.

En el 2001 se celebra el tercer Festival denominado Internacional, en el que participa una gran figura de renombre mundial: Eugenio Barba.  En el 2003 se celebra el cuarto Festival Internacional.

TEATRO ESCRITO POR MUJERES

Germana Quintana: “Mea Culpa” (1991). La obra costumbrista “La Criolla”, escrita en 1915 por Mélida Delgado Malagón, se estrena en 1992. Carmen Quidiello de Bosch: “Alguien espera junto al Puente” (1995), “La Eterna Eva y el Insoportable Adán” (1995). Chiqui Vicioso, “Salomé: cartas a una ausencia” (1998), “Perrerías” (2001). Lillyana Diaz “Cárcel de Mujeres”  (2003),  Mu Kien Sang Ben, “Yo soy Minerva” (2003). Elizabeth Ovalle, “Alerta Roja” (2001). Carlota Carretero: “Asalto a Ciudad Trujillo”, “Falsos Profetas” (2002).

DRAMATURGOS, DIRECTORES Y OBRAS

Manuel Marino Miniño, “Destinos” (1987);  Iván García, “Interioridades” (2000).   “Amadeus” (2001), “Entre Dios y el Diablo” (1994),  “Juego Mortal”  (1996).

Rafael Villalona, “La Guerrita de Rosendo” (1989), “El Contrabajo” (1991), Ópera Merengue  (1992).

Enrique Chao, “Diatriba de amor” (1995), “La Soga” (1996), “Mistiblu” (1997), “La trinitaria blanca” (2000), “Confesiones de Mujeres”  y “Eva Perón” (2004), “Socorro soy mujer” (2005).

 Osvaldo Añez, “Vacaciones en el Cielo”, “La última diva” (2000), “Crónica de Familia” (2002), “El beso de la mujer araña” (2002).

Danilo Taveras, “La señorita Margarita” (1991), “Consuelo y Rafael” (1992), “La muerte de Alfredo Gris” (1997), “Las vainas de mi país” (2001), “Una noche sin televisión” (2001).

Felix Germán, “Picnic” (1996); Juan Carlos Mañón, “La última actuación de Sarah Bernhardt” (1990), “Aventura Crepuscular” (2001). Jaime Lucero, “El callejón de la Yaya” (2001). Basilio Nova, “Extraño Inquilino” (1991). Reynaldo Disla, “Función de Hastío” (1992).

Jorge Santiago, “Bodas de Sangre” (1990), “Súbitamente el último verano” (1991), “A veces grito” (2001), “La tía Beatriz” (2003).  Kennedy Holguín-Veras, “Fresa y chocolate” (1994). Elvys Ruiz Solano, “El Lugar” (1989). Fausto Grullón, “Al filo del placer” y “Noches de amor” (2001).

Juan Carlos Pichardo, “A media luz los tres” (2001). Roy Arias, “Extremos” (2001). “Emigrantes” (2004). Carlos Espinal, “Que felices son las barbies” (2002). Henry Mercedes, “Puente”, y “Ruleta rusa” (2003).  Marco Santiago, “La mejor cerveza del barrio” (2000). Juan Núñez, “Confesiones del barrio chino” (2002). Antonio Melenciano, “Yolanda la gorda” (2003). Fausto Rojas, “Los enanos (2004).

TEATRO DIRIGIDO POR MUJERES

María Castillo, “Yepeto” (1991),  “Emely” (1993), “Banco de parque” (1997), “Muller machine”  (2000). Germana Quintana, “Las prostitutas os precederán en el reino de los cielos” (1990), “Entre mujeres” (1994).

Flor de Bethania Abreu, “Actrices” (1998), “La chacona” (2002), “El zoológico de cristal” (2003), “María Estuardo” (2005), “Lo nuestro es puro teatro” (2006).

Amarilis Rodríguez, “Sólo el amor y la luna traen fortuna” (1991). Elvira Taveras,  “Pintadas de Rojo”;  Indira Mejía, “Sólo para paquita”; Viena González, “Otelo… sniff” (2004), y  Betzaida Vega con “La tiendita del horror” (2002).

GRUPOS TEATRALES

ALTA ESCENA:  compañía teatral fundada en 1974, dirigida por Bienvenido Miranda. Entre las obras presentadas se encuentran “El León en invierno” (1974), “La tía Carlitos” (1980), “Los soles Truncos” (1981), “Verano y humo” (1984), “Feliz Aniversario Mamᔠ(1985), “Luna sobre el Jaragua” (1991),  “Perdón, número equivocado” (1993),  “Las alegres comadres de Windsor” (1999), “La vida es sueño” (2001) y “Atrapados por el ámbar” ( 2002).

TEATRO GAYUMBA: dirigido por Manuel Chapuseaux, es uno de los grupos de mayor nivel. Ha participado en numerosos festivales internacionales. Entre sus obras  se encuentran: “La Olla” (1991), “Don Quijote y Sancho Panza”

“1993”, “Las Cazadoras del arca perdida” (1994), y “Eréndida” (1995).

TEATRO EL SOL: creado por Elvira Taveras en 1990. “Obras de Lorca” (1991), “Espejo de avaricia”  (1994), “La lección, Rosa de dos aromas” (2001), y “Pintadas de Rojo” (2004).

TEATRO CLÁSICO ZULEMA ATALA JAVIER: fundado en el 2002 por Flor de Bethania Abreu. Obras presentadas: “La muerte de un viajante”, “María Estuardo”, “Lectura dramatizada de clásicos españoles” y  “Las mujeres de Shakespeare”.

COMPAÑÍA NACIONAL DE TEATRO: anteriormente Teatro de Bellas Artes. Se designa con este nombre en el año 2000. Directora: María Castillo. Obras de este período: “El herrero y la muerte”, “Las exiliadas”, “La mano”,  “La misiva de Probovski”, “El Decámeron”, “Muelle Oeste”, “Los hijos del Fénix” y “Prohibido suicidarse en primavera”. Ángel Mejía, “El Fabricante de deudas”, 2006.

GRUPO DE TEATRO ORGÁNICO:  fundado en el 2005, bajo la dirección de Ángel Haché. Obras: “Paradise” (2005) y “La peste de estos días” (2005).

SALAS DE TEATRO

Las Máscaras,  fundada en el 2000 por Germana Quintana y Lidia Ariza. Obras presentadas: “Las locas del Bingo”, “Nuyor/islas”,  “Las viejas vienen bailando”, “La celestina”, “Miss piña colada”, “El prestamista”, “Eva y el sexo” y “La cigüeña viene a la escuela”.

Teatro Luna, dirigido por Fausto Grullón. Obras: “Noches de amor” y “Al filo del placer”.

La Cuarta, dirigido por Dionis Rufino.

El Club de Arroyo Hondo, el Instituto Dominico Americano y las diferentes universidades tienen sus grupos teatrales, entre los que sobresale el Teatro de Unibe, dirigido por Víctor Vidal, el teatro de APEC, dirigido por Lidia Ariza, el teatro de la UNPHU, el Teatro de la Universidad Católica de Santo Domingo y el Teatro de la UASD.

TEATRO INFANTIL – TEATRO DE TÍTERES

Teatro Arlequín, Maricusa Ornes, Talleres infantiles de Bellas Artes 1983, dirección: Mario Heredia. Obras clásicas  adaptadas para niños: “Ifigenia en Aulides”, “Ifigenia en Taurides”, “Las Troyanas”, “Agamenón”, “La Ilíada” y “Clitemnestra”.

Basilio Nova, talleres de teatro y teatro de títeres; Elvira Taveras, Dulce Elvira de los Santos y el  Teatro Inmediato.

En el año 2003 se creó el Instituto Superior de Bellas Artes (ISBA)  que eleva a la categoría universitaria la estructura pedagógica-artística de las escuelas de Bellas Artes. El Instituto fue desconocido por las entrantes autoridades. En este mismo año aparece la revista “El monstruo del Entremés”, dedicada exclusivamente a la difusión del teatro, dirigida por Mónica Volontieri y Henry Mercedes.

En 2001 se inaugura la Galería del Teatro Dominicano del Teatro Nacional, para rendir homenaje a los artistas de la escena de nuestro país. En 2004 circula el libro Espacios de Teatro y Danza y otros Espacios, escrito por Carmen Heredia de Guerrero, que recoge parte de los últimos veinticinco años de teatro dominicano.

Una nueva generación de valores junto a nuestros legendarios artistas que han dedicado sus vidas al arte de la representación, aseguran un futuro promisorio a la escena dominicana.

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