Sobrevivientes de sismo se refugian en Dios

PUERTO PRINCIPE. AFP.  Ninguna campana sonó en Puerto Príncipe este domingo pero decenas de haitianos acudieron como acostumbran a la misa en la catedral, para encontrar en Dios la esperanza perdida tras el terremoto que devastó la ciudad y provocó decenas de miles de muertos.

Cinco días después de la tragedia, la celebración tuvo lugar en una calle contigua al templo, que quedó totalmente en ruinas tras el sismo. Sólo una fachada se mantiene en pie y en medio del rosetón, una imagen de Dios parece mirar el desastre desde lo alto.

“Debo transmitir un mensaje de esperanza porque Dios está entre nosotros pese a la tragedia y la vida no ha terminado”, explica el padre Henry Marie Landasse mientras se prepara para la celebración.

Ante la visión del templo, el sacerdote levanta las manos al cielo. “Hay cosas difíciles de entender sin los ojos de la fe”, dice.

Con máscaras en el rostro para protegerse del hedor a putrefacción que invade las calles, sucios, exhaustos y muchos de ellos hambrientos, los fieles le reciben cantando y con rosarios en las manos.

“Hemos perdido mucho. Algunos lo han perdido todo pero Dios está con nosotros”, afirma con gesto cansado Aida Paul.

En este país profundamente creyente, donde conviven diferentes prácticas asociadas al cristianismo, el terremoto  del pasado martes fue entendido como un signo de Dios y vivido por muchos haitianos con una sorprendente resignación en su vida.