Sociedad civil preocupada por debilidades proceso electoral

31_03_2016 HOY_JUEVES_310316_ El País13 A

Cuatro representantes de la sociedad civil expusieron su preocupación por las repercusiones negativas que podría tener en este proceso comicial la inexistencia de una ley electoral, la falta de democracia interna en los partidos, el avasallamiento de la propaganda oficial, y el conflicto de competencias entre la Junta Central Electoral (JCE) y el Tribunal Superior Electoral (TSE) por las impugnaciones incoadas por aspirantes a cargos electivos.

Josefina Arvelo, Roque Félix, Iván Ogando y Manuel Olivero hicieron esos planteamientos en el Almuerzo del Grupo de Comunicaciones Corripio, donde analizaron este proceso electoral en el contexto de las debilidades institucionales y democráticas que afectan a la República Dominicana.

Arvelo, coordinadora de Participación Ciudadana, cuestionó que la clase política no haya aprobado el proyecto de Ley de Partidos y Agrupaciones Políticas que se conoce en el Congreso Nacional desde 1998, ni tampoco proyectos similares sometidos por la Junta Central Electoral en 2011.

Consideró que “no hay voluntad política para aprobar leyes que mejoren los mecanismos democráticos al interior de las organizaciones políticas, y que garanticen equidad y pulcritud en las campañas electorales con límites al gasto, sanción al abuso de los recursos del Estado y transparencia en el financiamiento de partidos y candidatos”.

Al plantear esas consideraciones, dijo que esa situación es aún más preocupante por la proliferación en el país del dinero procedente del narcotráfico, lo que aumenta las posibilidades de que esos recursos influyan en los resultados electorales.

Arvelo citó, además, como otro componente de la falta de democracia interna en los partidos, la ausencia de convenciones para la escogencia de los candidatos porque se privilegiaron los acuerdos de aposento.

“Como consecuencia de la imposición generalizada de candidaturas se generaron innumerables conflictos, destacándose un incremento sin precedentes en el tránsito de una organización política a otra”.

La coordinadora de Participación Ciudadana también advirtió sobre un conflicto de competencias entre el TSE y la JCE, debido a que la última mantiene atribuciones contenciosas para conocer apelaciones de las juntas electorales.

“La vieja Ley Electoral 275-97 otorgaba a la JCE, cuando aún tenía facultades contenciosas, la competencia para conocer estas apelaciones. Sin embargo, la Constitución de 2010 atribuyó esa competencia al nuevo Tribunal Superior Electoral que fue creado para esos fines”.

Además dijo que el reglamento contencioso electoral publicado por el TSE prevé que las apelaciones se depositen ante las juntas electorales que dictaron las decisiones impugnadas, por lo que son estas las que deben tramitarlas al TSE.

Sin embargo, el pasado martes la JCE conoció 43 apelaciones a las decisiones de las juntas electorales para aceptar o rechazar candidaturas, refirió.

Avasallante propaganda del PLD. Roque Félix, quien es director ejecutivo del Centro Bonó, planteó que el sistema electoral dominicano todavía tiene deficiencias estructurales que impiden que sea verdaderamente democrático.

Sobre ese aspecto citó la falta de una ley electoral adecuada, y la ruptura de los mecanismos democráticos al interior de los partidos políticos.

“Todo lo que ha estado ocurriendo ante la ausencia de regularización adecuada, que lleve a resolver situaciones que se presentan para la escogencia de candidatos en un ejercicio de democracia interna de los partidos no está ocurriendo, lo que contamina todo el proceso electoral.

“La falta de una Ley de Partidos Políticos, y de una Ley Electoral que permita organizar todos los procesos de escogencia de los candidatos y regular el comportamiento de los partidos en el manejo de los medios de comunicación es preocupante”.

Félix consideró exagerada la propaganda del oficialista Partido de la Liberación Dominicana (PLD) con relación a los demás partidos del sistema, lo que representa una desigualdad.

“Es un desequilibrio muy visible que permite a todos ver la abundancia de una publicidad oficial, con un gasto desmedido.

“Eso provoca impotencia en la ciudadanía, y todo eso combinado con estructuras de clientelismo político, sin propuestas, ni debates entre los candidatos”.

Democracia desde abajo. Para Iván Ogando, director de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso), la democracia se construye y se fortalece desde las entrañas de los partidos políticos, por lo que si en esos estamentos es débil lo será en otras instancias.

Sobre ese aspecto destacó que para que haya un proceso electoral transparente los partidos deben ser democráticos, “pero nuestros partidos no tienen una práctica transparente que garantice el cumplimiento de los principios constitucionales”.
“Ha habido falta de voluntad de los sectores políticos para trabajar por la calidad de la democracia, por lo que la sociedad civil debe presionar para esas deudas pendientes con la democracia dominicana sean satisfechas”.

En ese mismo contexto cuestionó los acuerdos “acomodaticios” que se han dado en los partidos políticos para la escogencia de candidatos o simplemente mantenerse en el poder.

Un proceso complejo. Manuel Olivero, miembro del consejo directivo del Centro Juan XXIII, expresó como una de sus principales preocupaciones la falta de una Ley Electoral en unas elecciones en las que se escogerá al Presidente, senadores, diputados, alcaldes y regidores.

Otra debilidad que advierte es la ausencia de depuración de los candidatos, lo que en algunos casos ha provocado conflictos y hasta homicidios.

“Más preocupante es que, producto de los pactos y alianzas, y la falta de democracia interna muchas de esas inscripciones no fueron aceptadas por el no cumplimiento de la cuota femenina”.

Ogando también cuestionó que no se haya divulgado suficientemente que en el ámbito congresual solo se puede votar por un senador y un diputado de un mismo partido, porque si escoge candidatos de otro partido la boleta es nula, “por lo que esto podría generar gran cantidad de votos nulos”.