Soluciones energéticas

LEANDRO GUZMÁN
Los diferentes gobiernos que han regido los destinos de la República han permitido que el pueblo se acostumbre al uso exagerado del petróleo, sin buscar fuentes alternativas que, a corto plazo o mediano plazo, nos hagan menos dependientes de ese combustible.

Es cierto que se han construido más de una docena de presas hidroeléctricas importantes, aunque apenas se ha logrado un aporte de un 18 por ciento del total de la generación de energía. Esto significa que el restante 82 por ciento es una generación por combustión, contrario a lo que ocurre en Europa, donde se ha legislado a fin de que la generación de energía este dividida en un 70 por ciento por combustión y un 30 por ciento de recursos renovables, como son las propias hidroeléctricas, la energía eólica y la solar.

En ocasiones anteriores hemos hablado sobre la necesidad de empezar en forma masiva el uso de energía alternativa, específicamente a través de la generación eólica y solar. Hemos planteado que esto podría iniciarse con un plan piloto a través del cual se seleccionarían, por ejemplo, unas 20.000 viviendas populares dotadas de paneles solares o de molinos micro-aerogeneradores, capaces de satisfacer las necesidades mínimas de un hogar, independizándolas del sistema general eléctrico nacional, afectado por el robo de la energía o por los subsidios que sangran el Presupuesto Nacional.

En muchos países que producen poco petróleo el uso de los paneles solares está generalizado, al punto de que la mayoría de la población pobre, urbana y rural, dispone de energía eléctrica permanente y estable, naturalmente sin derroche.

Tenemos el dato de que el costo de los paneles solares, con inversor y acumuladores, ronda por los 2.000 dólares, aproximadamente 100 mil pesos. La inversión sería menor si el Gobierno exonera de impuestos los inversores, los acumuladores y los paneles solares. Se dirá que no todo el mundo puede invertir 100 mil pesos en un sistema energético como al que nos referimos. Sin embargo, esto podría ser más práctico si se establece por Ley que las nuevas construcciones populares deberán contar con un sistema de energía como el propuesto, de manera que su costo forme parte del valor general de la vivienda, generalmente adquirida mediante financiamiento a diez, quince y hasta 20 años, a través de las Asociaciones de Ahorros y Préstamos.

Todavía vamos más lejos al considerar que el Banco Nacional de la Vivienda (BNV) podría abordar masivamente los financiamientos de estos pequeños equipos, cuyo funcionamiento contribuirían enormemente a resolver el problema energético en la República Dominicana.

No hay que olvidar que el petróleo es un recurso no renovable, cuyo precio está sujeto a eventualidades, como son la guerras o los desastres naturales. No hay que hacerse ilusiones en el sentido de que el petróleo va volver a los precios de la década del 60 y del 70 del siglo pasado.

El uso del carbón, que es un poco más barato, tiene la desventaja de que es altamente contaminante y productor de las lluvias ácidas que afecta la agricultura y las edificaciones. Las valiosas hidroeléctricas siempre requieren de muchos años de estudios y construcción, porque se trata de proyectos a largo plazo, razón por la cual es inevitable el uso inmediato de otras alternativas como las que acabamos de detallar.

La puesta en marcha de estos proyectos-energía solar y micro-aerogeneradores, debe ir acompañada de una intensa campaña de educación, que sensibilice al pueblo sobre la necesidad de sustituir el consumo de petróleo, que tanto nos agobia.

La gran ventaja es que si se pone en práctica lo planteado, los usuarios dejarían de ser víctimas de los famosos apagones, pero además se reduciría notablemente el uso de dólares para importar petróleo y plantas eléctricas de emergencia, cuyo mantenimiento también resulta muy molesto y costoso. En el caso de los paneles solares, el mantenimiento sería mínimo, pues apenas se requiere darle mantenimiento a los acumuladores o baterías.

En vista de la importancia que tiene iniciar un proceso que nos haga menos dependientes del petróleo, creemos que el Congreso Nacional debe afinar estas ideas, especialmente si se decide a poner en vigencia una Ley que permita masificar el uso de paneles solares, energía eólica y micro-aerogeneradores, de fácil adquisición e instalación.