Son los que más viven en AL

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LA HABANA (AP) _ “Fidel: 80 años más’’, señalan las mantas que todavía cuelgan de varios balcones y fachadas en esta capital, luego que los cubanos celebraron el octogésimo cumpleaños del líder.

Aunque enfermo, Fidel Castro es un ejemplo viviente de algo que es motivo de orgullo para los cubanos: Una esperanza de vida casi similar a la que se observa en Estados Unidos.

Muchos cubanos atribuyen este fenómeno a la atención médica gratuita, el clima benigno y el ritmo de vida en la isla, libre del estrés. Algunos consideran que esos beneficios compensan las tribulaciones y la escasez que suelen padecer.

“A veces hay que comer y a veces no hay. Pero tampoco hay ancianos que duermen en la calle como en otros lugares’’, dijo Raquel Naring, de 70 años, quien se jubiló de su empleo en una gasolinera.

El promedio de esperanza de vida en Cuba es de 77,08 años, el segundo más alto en América Latina después de Puerto Rico. La cifra es 11 años superior al promedio mundial, de acuerdo con el registro de datos mundiales de la CIA, correspondiente al 2007.

El documento señala que la esperanza de vida de los cubanos promedia 74,85 años para los hombres y 79,43 para las mujeres, en comparación con 75,15 y 80,97, respectivamente, para los estadounidenses.

La mayoría de los cubanos vive sin pagar el alquiler de sus viviendas. La comida, la electricidad y el transporte tienen subsidios considerables. Pero para muchos, la isla puede ser un lugar donde resulta difícil envejecer.

Las viviendas que fueron lujosas antes de la revolución de 1959 están en ruinas y muchos apartamentos repletos son el hogar de tres generaciones de una familia. La escasez de alimentos, agua y medicamentos es crónica.

Pero resulta gratuita la mayoría de las medicinas y las visitas a los médicos, quienes suelen alentar a la prevención de los problemas de salud.

“Hay un medico de familia en cada esquina, casi’’, dijo Luis Tache, de 90 años, quien padece ceguera a consecuencia del glaucoma, pero conversa con entusiasmo y se mantiene al tanto de las noticias.

Tache vivió en Nueva York durante seis veranos seguidos, a partir de 1945. Pagaba ahí 8 dólares mensuales por un apartamento amueblado en la Calle 116 y Broadway. El profesor se retiró hace 30 años.

Sentado en una mecedora dentro de su ventilada sala en el distrito capitalino de Playa, Tache señaló que el comunismo “tiene cosas buenas y malas’’, aunque opinó que el costo de vivir en las sociedades capitalistas “debe ser muy estresante’’.

Un estilo de vida relajado, en el que resulta más importante dedicar tiempo a la familia que impulsar la carrera profesional, mantiene saludables a los cubanos, dijo Tache.

“Es malo para la producción, para la nación, pero es bueno para la gente’’, dijo.

El gobierno administra asilos para los ancianos sin familiares que los cuiden, aunque esos centros suelen estar repletos. Varias organizaciones comunitarias se cercioran de que los ancianos se cuiden entre sí.

“Es una sociedad muy, muy alegre. No hay tantas preocupaciones ni tantos problemas y eso le ayuda a uno mucho’’, dijo Alida Gil, de 57 años, quien dirige un grupo comunitario en la Habana Vieja, conocido como Círculo de Abuelas 2000.

De lunes a viernes, poco antes de las 8 de la mañana, Gil dirige los ejercicios de calistenia de una veintena de ancianas, durante unos 40 minutos, en una habitación desprovista de ventanas y sin agua corriente, dentro de un edificio propiedad del estado, decorado con fotos de Castro y de su hermano Raúl.

Raúl Castro, de 75 años, asumió el poder en julio, luego que su hermano debió someterse a una cirugía intestinal. El gobierno ha dado reportes cada vez más optimistas sobre la mejora en la salud de Fidel Castro, pero su condición y su padecimiento siguen siendo un secreto de estado.

Uno de los médicos personales de Castro, Eugenio Selman, ayudó en el 2003 a inaugurar el Club de los 120 Años, una organización de más de 5.000 ancianos, muchos de los cuales tienen más de 100 años, originarios de varios países, incluido Estados Unidos. Los integrantes de la organización esperan llegar a los 120 años mediante dietas saludables, ejercicio y una actitud positiva ante la vida.

Selman no ha hablado públicamente desde que Castro enfermó, pero había sugerido que el presidente podía llegar a los 120 años. No está claro si Castro es miembro del club.

Gerardo de la Llera, quien ejerce aún la medicina a los 77 años, es el vicepresidente del club. Señaló que la integrante de más edad es una mujer de 122 años, quien vive en la provincia oriental de Granma, pero dijo desconocer su nombre ni su fecha exacta de nacimiento.

El gobierno ha manifestado su deseo de que Cuba se convierta en el líder mundial en esperanza de vida, superando los 82 años de Japón y Singapur.