Sostenibilidad fiscal y la relación deuda/PIB

Sostenibilidad fiscal y la relación deuda/PIB

Ramon Núñez Ramírez

El Gobierno cuenta con los ingresos fiscales, no del PIB para pagar la deuda

La relación entre el “stock” de la deuda pública de un país y el Producto Interno Bruto (PIB) es una variable que durante mucho tiempo algunos economistas y gobiernos han rendido reverencia, sin tomar en consideración que el Gobierno no cuenta con el PIB para pagar la amortización y los intereses de la deuda; que no es lo mismo los EU con un ratio mayor a 100% o Japón que adeuda el 257% del PIB frente a la RD cuya deuda asciende a 71.4%, con el agravante de que el crecimiento del PIB en nuestro país no es proporcional a las recaudaciones tributarias.

La deuda total del sector público no financiero (SPNF) a mayo de este año ascendió a US$47,290.7 millones (un crecimiento anualizado de 23.4%), si esa deuda se mide con el PIB estimado para el presupuesto de 2021, ascendente a US$78,689.6 millones, la relación Deuda/PIB sería de 60% del PIB, en el caso de la Dirección de Crédito Público lo comparan con el PIB estimado a mayo y la relaciones de 56.6% del PIB, pero el PIB reestimado en junio para fines del presupuesto complementario ascendió a US$87,778.6, entonces la relación es de 53.9% del PIB.

El mismo monto de deuda, con las mismas obligaciones de amortización e intereses, presenta diferentes ratios de Deuda/PIB.

En países como el nuestro la variable importante es el pago de intereses en relación a los ingresos fiscales. El Gobierno cuenta con los ingresos fiscales, no del PIB para cumplir con la deuda.

En el presupuesto modificado para este 2021 el déficit fiscal ascendería a RD$210,224.9 millones, equivalente al 4.1% del PIB y al 27.5% de los ingresos fiscales; aunque por un manejo de pasivos el Gobierno cuenta con RD$69,907.2 millones en caja.

En un informe de Hacienda enviado al Congreso (Informe de Avance Proyecciones Macroeconómicas y Fiscales 2022 de julio 2021), se presenta un primer escenario sin reforma fiscal y con un crecimiento autónomo de los ingresos, resultando un déficit ascendente a RD$247,406.31 millones, equivalente al 4.4% del PIB, pago de intereses por un monto de RD$200,813.5 millones, equivalente al 3.6% del PIB y 24.6% de los ingresos fiscales. En ambos escenarios es alta la relación entre pago de intereses e ingresos fiscales.

En un segundo escenario “en el que se contempla esfuerzos adicionales de priorización del gasto bajo un contexto de eficiencia y calidad y manteniendo el equilibrio de las cuentas fiscales, permitiendo incorporar iniciativas prioritarias para 2022”, en ese el déficit sería de RD$149,619.7 millones, equivalente al 2.7% del PIB, pagos de intereses por RD$193,763.3, equivalente al 3.4% del PIB y 23.7% de los ingresos fiscales.

Estas cifras deben despertar las alarma; el panorama pudiera ser más grave dependiendo de la evolución de la pandemia y revelan la imperiosa necesidad de concluir el Pacto Fiscal en 2022 para ser implementado en el presupuesto de 2023.

Si el Gobierno del presidente Luis Abinader no concluye el pacto en 2022, será muy difícil en 2023, porque es un año preelectoral y de primarias de los partidos y el Gobierno no podría embarcarse en la reforma por el costo político, en cuyo caso llegaríamos al 2024 con un nivel de deuda y pago de intereses que nos situarían probablemente en la antesala de la insostenibilidad fiscal.

Si el Gobierno del presidente Abinader no concluye el pacto en 2022, será muy difícil en 2023