“SOY SOBREVIVIENTE DE CÁNCER DE MAMA DIOS TUVO LA ÚLTIMA PALABRA”

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Inevitablemente cuando a una persona le diagnostican cáncer, de cualquier índole que sea, es una noticia que desequilibra hasta al más fuerte, y no solo a él o a ella, sino a toda la familia. Sin embargo, gracias a los adelantos de la ciencia hoy día existen múltiples posibilidades de sobrevivir a la enfermedad.
Los adelantos se la ciencia tienen un papel protagónico en la prevención y cura del cáncer, pero también existe una disposición, fuerza sobrenatural que ayuda a la aceptación y sanación, afirma sin titubeos Milagros Fulgencio, sobreviviente de cáncer de mama.
“Cuando me diagnosticaron cáncer en mi seno derecho en 2012, realmente no lo puedo negar, que me impactó, me sacudió emocionalmente; uno inmediatamente lo que piensa es en sus hijos- tengo tres- pero me aferré a la palabra de la Biblia que dice: “A los que aman a Dios, todas las cosas obran para el bien de los que son llamados conforme a su propósito”.
Expresa en esta entrevista de testimonio como sobreviviente de cáncer de mama para ¡Vivir!, que tenía 10 años chequeándose en el Oncológico y, “aunque sabía que Dios podía evitarme ese diagnóstico, y que si no lo evitó fue porque tenía un plan, cuando me diagnostican entendí que era por un propósito”.
“En ese momento, mi atención estaba dividida entre el diagnóstico que esperaba y el lanzamiento de mi primer libro. Confieso que esto me ayudó a estar un poco distraida respecto a los resultados”.
Definitivamente, los resultados fueron positivos, pero mi reflexión es que “frente a un diagnóstico de cáncer de mama no debemos hacer remedios caseros, ni automedicarnos, debemos mantener la calma y acudir al médico a buscar la orientación adecuada, porque pudiéramos pensar que llegó el fin de nuestras vidas, pero no es así; realmente, tener un diagnóstico de un cáncer en su etapa inicial es tratable”.
“Lo primero es que no debemos llevarnos de muchas personas, pues matan a uno antes de tiempo. Lo peor del cáncer de mama es tenerlo y no saberlo para tratarlo. Por eso es vital acudir a los chequeos constantes”, expresa Milagros.
“Luego de un diagnóstico positivo lo ideal es acudir al Todopoderoso -Dios- en busca de fortaleza y sabiduría, lea la Biblia, pues la Palabra de Dios nos inyecta fe y esperanza, y continúe con su tratamiento, no tire la toalla, ni abandone la lucha. En la medida de lo posible busque estrategias para enfocarse en otras cosas, como por ejemplo pedirle opinión a su médico sobre los ejercicios físicos que podría realizar, visitar a personas necesitadas y, en la medida de lo posible, continuar con su agenda, estos es un excelente distractor. Disfrutemos el presente y depositemos nuestras preocupaciones en las manos del Señor Jesús. En mi caso, si he podido sobrevivir a esta enfermedad es, primero por la misericordia de Dios, y segundo, porque soy una persona orientada a la salud y siempre le di prioridad a esta, asistía a mis citas médicas y me realizaba todos los chequeos; esto es fundamental, ya que en una etapa temprana hay muchas posibilidades de sobrevivencia.