Sucumbe Europa del Euro. ¿Y Estados Unidos?

Grecia en trágica pendiente; Italia en la cuerda floja; España, Portugal y otras economías ayer sólidas, en ruta al descalabro; Francia e Inglaterra, subordinadas a la poderosa Alemania, la troika dominante.  Tecnócratas, empleados de esta troika, impuestos para dirigir a Grecia e Italia, atadas de pie y manos, en danza donde la democracia, soberanía y voluntad popular han sido echadas al zafacón de las conveniencias: Este es el panorama de la ancestral Europa. Los más lúcidos le dan apenas un año de supervivencia al Euro, en un descalabro que redefinirá el mapa político y económico de esa parte del mundo.

Del otro lado del Atlántico, los Estados Unidos, con su capacidad única en el mundo de poder “sostener tres guerras regionales simultáneas”, subordinando a la OTAN a su estrategia, pero con una economía en el umbral de una nueva recesión. Ambos: Europa y los Estados Unidos, arrastrarán al mundo a una profundización de la actual recesión.  Y lo más significativo: la casi segura imposición del ala fascista del Partido Republicano en Estados Unidos, para aplicar la estrategia de dominación que los dueños del mundo pusieron en la boca del payaso boy scout de Bush junior.

Son los “instantes” históricos que nos toca vivir. Las casi doscientas multinacionales que dominan la economía mundial y concentran más del 40% de todas las nuevas riquezas producidas cada año por el género humano están empujando la humanidad hacia un insondable abismo, donde, incluso, el propio hábitat del género humano está amenazado de muerte.

En la otra cara, los “indignados” en todas sus variadas y disímiles expresiones, actuando a nombre del 99% del género humano, apuntando cada vez más al corazón de Wall Street y del puñado de multinacionales dueñas del mundo, y dentro de ese mismo movimiento, los representantes de esas multinacionales, tratando de desviar el movimiento, de cooptarlo para sus intereses, o de lo contrario, apelando a la represión para contenerlo.

¡Hay que colocarse en el terreno de la acción política! No hacerlo es asumir una actitud cómplice, que en nada ayuda.

No hay forma de enfrentar la barbarie que no sea apuntando a la “globalización de la resistencia” y al surgimiento de múltiples direcciones, de verdad, que vayan alumbrado, con su práctica al lado del “99%”, el camino a seguir. La práctica teórica se hace imprescindible, pero sin práctica política esta nunca será promisoria.

Tenemos que extender nuestra escrutadora mirada a China, la India, Rusia, al mundo árabe y musulmán y a nuestra América. La práctica teórica . ¿Y nuestro país?: Andrés L. Mateo, con sus tres magníficos artículos en Hoy, me economizará mucha tinta.