Sudáfrica a caballo

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Sudáfrica es conocida como el “país del arcoíris” por su diversidad cultural, étnica y natural, y una de las mejores maneras de experimentar la naturaleza sudafricana es a lomos de un caballo.
Aunque algunas experiencias, como la de cabalgar en un safari, son adecuadas solo para jinetes avanzados, hay paseos que pueden disfrutar quienes no han montado a caballo, apuntan desde Turismo de Sudáfrica, TdS (www.southafrica.net)
“El consejo es relajarse y disfrutar del momento. Los caballos que se utilizan están muy bien adiestrados y realizan diariamente paseos con diferentes jinetes, por lo que están muy acostumbrados a esta actividad”, señala a Efe Pablo Rodríguez, portavoz de TdS en España.
“Tampoco es preciso haber montado a caballo previamente, ya que se recibe una explicación de cómo manejar al animal. Es un paseo relajado, donde no se trata de cabalgar ni hacer carreras, sino de disfrutar del paisaje de una forma diferente a como se haría con un vehículo”, enfatiza.
“La principal experiencia es el paseo en sí. Experimentar ‘la adrenalina’ que supone sentirse sin ningún tipo de parapeto que te separe físicamente de los animales es muy emocionante”, añade.
“El contacto con la naturaleza es mucho más íntimo. Escuchar el silencio o a los animales que se pueda encontrar es algo que solo se puede percibir de esta forma”, señala Rodríguez a Efe.
Para sacar el máximo partido de estos singulares paseos, TdS lanza propuestas localizadas en tres áreas del país:
Safaris a caballo en Warerberg, limpopo. Waterberg, en la provincia de Limpopo, es una de las regiones menos visitadas, una vasta y azulada extensión de desfiladeros y onduladas colinas, suavemente cubiertas de hierba y de brezo. Según TdS.
Al visitar esta zona en un safari a caballo la presencia humana altera mucho menos la vida silvestre con la que se pueden encontrar, como elefantes, leones, cebras, jirafas, rinocerontes, búfalos, oryx y otros muchos, incluyendo 250 especies de aves. De esta manera los visitantes no solo la observan, sino que pasan a formar parte de su círculo de vida.
Aunque puedan parecer unas vacaciones activas, son la forma más relajada y pausada de disfrutar de la sabana, en comparación con la mayoría de los safaris.
Paseos por Wild Coast, Cabo Oriebtal. Cabalgar a lo largo de la costa Wild Coast, observando ballenas y delfines, es ideal para quienes aman la naturaleza y la aventura. Desde East London, en el Cabo Oriental, hasta Port Edward y la frontera sur de KwaZulu-Natal, la región cuenta con algunos de los paisajes costeros más bellos y espectaculares, según TdS.
Es un lugar de colinas verdes y escarpadas, paredes rocosas, acantilados, una tierra de playas doradas vírgenes, bosques, olas indomables y numerosos restos de naufragios.
Pasear a caballo por esta costa virgen, a lo largo de vastas extensiones de playas vacías y a través de onduladas colinas, es una experiencia perfecta para parejas y familias, que además pueden integrarse en la comunidad local de los xhosa, gente cálida, amigable y experta en la flora y fauna del entorno, según indican desde Turismo de Sudáfrica.
Rutas de los vinos, Cabo Occidental. Considerada una de las zonas más bellas, las Tierras de los Vinos del Cabo Occidental ofrecen paisajes impresionantes para montar a caballo a través de exuberantes viñedos y huertos, informa TdS.
Las espléndidas montañas forman un espectacular telón de fondo con granjas repletas de historia y lujosas fincas vinícolas. Por su magnífica belleza natural, su rico patrimonio cultural y sus vinos de renombre mundial, la región de Winelands es sinónimo de lo mejor que el Cabo puede ofrecer.
La combinación de este entorno con la actividad de montar a caballo a través de algunos de los viñedos más conocidos de Sudáfrica hace que sea una experiencia mágica.
Los paquetes suelen inncluir degustaciones de vino y cenas de lujo, en hoteles boutique de cinco estrellas, albergues de gama media o alojamientos de tipo casero en una granja.