Sugerencias sobre la estrategia del sector eléctrico y  discurso de Medina

Aunque lo que se aconseja es dar el beneficio de la duda a las iniciativas del discurso del presidente Medina, muy respetuosa y responsablemente, y con amplio conocimiento de causa, a continuación voy a tratar de dar a la luz pública una sugerencia contraria a la que esbozó  el primer mandatario sobre la estrategia del sector eléctrico.

Los primeros 100 días del gobierno son claves para empezar a resolver la excesivamente prolongada crisis sistémica de grandes proporciones del sector eléctrico que afecta a la República Dominicana. Necesitamos hacer conciencia de que la ilusión de la energía barata es sumamente contraria al bienestar de la población.

Esa ilusión se basa en el engaño de que existen las condiciones para cambiar la matriz de la generación hacia la energía barata, sin tomar en cuenta los gigantescos riesgos que involucran para el país en un mundo que sigue una transformación radicalmente diferente al pasado.

Si en esos 100 días no se introducen las mejores medidas para reactivar la economía, verán a continuación que estamos destinados a otro gran fracaso en el sector eléctrico.

Es en esos 100 días que hay que negociar con el FMI. Nada es más importante en la agenda con el FMI. Este es el único momento en que los sectores productivos están dispuestos a aceptar una medida a favor del país sobre el sector eléctrico.

Quizás con la mejor intención para mantener la continuidad del Estado en el traspaso de mando, el enfoque que los asesores del presidente Danilo Medina sugirieron sigue manteniendo los mismos principios concentrados en la gerencia de tres frentes independientes separados sin todavía integrar el sector como un todo.

Así, entiendo que el problema del frente de las distribuidoras es las pérdidas; el problema del frente de la generación es la falta de generación de bajo costo; y el problema del frente de la regulación e institucionalidad del sector es hacer cumplir la ley general de electricidad vigente.

Lamentablemente, con ese enfoque no se aborda el problema fundamental que ha persistido desde mucho antes de la reestructuración evidentemente defectuosa del sector que llamamos Capitalización.

En vez de ello, esos frentes abordan tres síntomas de la crisis sistémica de grandes proporciones que afecta toda la economía del país, al tiempo que no se enfrenta la imperiosa necesidad de cambiar la ley que necesitamos tomar en cuenta con la mayor brevedad para negociar un acuerdo favorable con la banca multilateral.

Definitivamente ese enfoque no se compadece con la declaración de liderazgo del discurso del presidente Medina, que dice “Por eso, he decidido declarar al sector eléctrico de ‘alta y estratégica prioridad para el desarrollo económico nacional.'” Para que esa declaración esté acorde con la realidad, se necesita iniciar una gran transformación del sector antes de poder emplear con la mayor eficacia y eficiencia la gerencia de día a día.

Para poder cumplir con la mencionada declaración de ‘alta y estratégica prioridad para el desarrollo económico nacional,'” el gobierno debería concentrar su atención solamente en el sector eléctrico en su conjunto, que es el único todo fundamental para definir una solución integral.

Esa solución integral es totalmente diferente, porque usando la garantía de la información cada vez más barata aprovecha grandes oportunidades de agregar valor que existen en las interacciones de los tres síntomas y que pueden cambiar grandemente la naturaleza de esos síntomas luego de reestructurar correctamente el sector.

En la era industrial el insumo barato para impulsar el desarrollo fue cambiando cada 50 a 60 años del algodón, al carbón, al acero y el petróleo. En la era post industrial, que sugiero es la era sistémica, el primer insumo barato es la información.

Lamentablemente la suposición de  “Sin electricidad no hay desarrollo, es así de sencillo,” necesita revisarse.

Ya que desapareció la garantía de la electricidad barata, para los próximos 30 a 40 años la nueva suposición es “sin información no hay desarrollo.”

 

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Dos Lecturas

Hay dos lecturas, una mala y una buena,   cuando  Medina dijo  “Parece mentira que en la segunda década del siglo XXI  no podemos esperar más para encarar con voluntad  este problema.” La mala: reconocer que esa  oportunidad del pasado que se perdió al desaparecer la garantía de  energía barata. La buena: para encarar ese problema  debemos  hacerlo con  las oportunidades que ofrece la garantía de  información barata.