Súper Manny Ramírez

Inmediatamente después de su sanción, Manny Ramírez declaró que en 15 ocasiones previas sus pruebas de dopaje fueron negativas y que la receta recibida era para algo “personal”. La gonadotropina coriónica humana (hcg) que usó es una hormona que tiene múltiples aplicaciones. Según la prensa, fue indicada por un médico de un lugar lejano a su residencia.

Busqué  informaciones sobre la descendencia de Manny y vi que solamente se publican sus donaciones a hospitales e instituciones para niños. Asocié el hermetismo de Manny con su asunto de “salud personal” a la posibilidad de que tenga una oligospermia (pocos espermatozoides) o una impotencia prematura que algunos endocrinólogos tratan con la hcg y entonces encontré una probable explicación a su aceptación de la sanción ante el mundo y la consecuente pérdida de cerca de la mitad de su salario de este año (unos 13 millones de dólares); parecería que prefirió esto a la vergüenza de admitir públicamente que es estéril o impotente, que no es un súper hombre porque sus gónadas funcionan precariamente, que al igual que Superman, él también tendría su kriptonita que lo harían ver como un fiasco frente a los fanáticos y sus compañeros y podría ser objeto de burlas y cuestionamientos.

De ser cierta mi sospecha, sentiría realmente mucha pena por él, pues se evidenciaría que no le enseñaron que es más valioso verse como un verdadero ser humano, con virtudes y defectos, y no ser un súper héroe plástico que se desinfla al encontrarse con la verdad. Manny tiene todavía oportunidad de pasar de  súper-héroe a súper- humano y seguir motivando para ver a los Dodgers o cualquier otro equipo donde esté.