SUPERMAMÁS HISTORIAS DE MADRES QUE TUVIERON TRIPLE MISIÓN

SUPERMAMÁS HISTORIAS DE MADRES QUE TUVIERON TRIPLE MISIÓN

A propósito de que mañana es el Día de las Madres en la República Dominicana conoce estas conmovedoras e inspiradoras historias de mujeres que debutaron como mamás siendo aún muy jóvenes, algunas adolescentes y se enfrentaron a grandes desafíos para cumplir sus sueños profesionales mientras criaban sus hijos.

La maternidad es una aventura retadora y maravillosa a partes iguales en la que hay que esforzarse todos los días, es un trabajo de tiempo completo, cuyos frutos se ven con el paso del tiempo. Eso lo saben bien estas seis mujeres que tuvieron que aprender esta lección desde muy jóvenes cuando se convirtieron en madres por primera vez. Aunque al comienzo tuvieron tropiezos y dificultades, han demostrado que se puede ser excelente profesional y madre al mismo tiempo.

Mañana es el día marcado en calendario para celebrar las madres dominicanas. En tal sentido la Esquina Joven de esta semana está dedicada a estas jóvenes madres que han logrado romper el estigma que rodea la maternidad temprana; se formaron como profesionales y construyeron una vida digna para sus hijos, a pesar de su juventud.

Estos son los testimonios mujeres que se hicieron madres entre los 17 y los 25 años, cuando aún no concluían su formación académica y por tanto se encontraban en condiciones económicas desfavorables, pero sacaron fuerzas para salir adelante. Conozca las historias de las supermamás: Anibelca Rosario, María de los Ángeles Vásquez, Rosayma Orozco, Inés Cury, Yenersi Ramírez y Fanny Encarnación.

Rosayma Orozco Se convirtió en madre a los 20 años, pese a contar con el apoyo de sus padres reconoce que fue una etapa dura “es muy difícil, porque pasas a tener la responsabilidad de una vida más, cuando todavía no eres lo suficientemente madura como para lidiar siquiera con la tuya”. Agrega que siente orgullo y satisfacción del deber cumplido, porque a pesar de que el camino fue difícil logró superarse, para dejarles a sus dos hijos un legado a través del ejemplo. Es licenciada en dirección y administración escolar con maestría en alta gerencia. Actualmente es la directora de Salud y Servicios Sociales del INABIE.

Anibelca Rosario, es una reconocida periodista, comentarista de radio y televisión, y recientemente escogida suplente del Pleno de la JCE. Se escucha lindo, ¿verdad? Pero para empuñar un micrófono por primera vez tuvo que recorrer un largo camino de piedras.

Con a penas 17 años se convirtió en madre de su única hija Ivette, la cual nació prematura a las 28 semanas. Mientras su bebé se encontraba en una incubadora, Anibelca con dolores físicos y emocionales, estaba haciendo una kilométrica fila en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), recinto San Francisco de Macorís para inscribir su primer semestre de periodismo.

“Afrontar la maternidad a esa edad me enseñó a no parar, a reprogramar el proyecto que tenga en función de la situación; entonces yo si tengo empezar de nuevo lo hago, pero nunca me detengo”. A pesar que se vio en la obligación de estudiar, trabajar y ser madre, no descuidó su proceso académico, “por el contrario yo tenía una razón más para seguir adelante, para luchar. Claro tenía mis ambiciones personales, pero la niña era el ‘combustible’, para no detenerme: quedar bien como estudiante, en mi trabajo y ser una buena mamá”.

En su experiencia, Rosario puede asegurar que la vida para una madre joven es muy complicada. “Es una situación que pasaba antes y que pasa ahora con las niñas y las adolescentes, sin embargo sigue siendo incomprendida en la estructura familiar”. Agrega que la sociedad tampoco las ayuda, donde hoy por hoy las menores que resulten embarazadas las excluyen en las escuelas o las mandan a otra modalidad, en vez de generar políticas públicas para evitarlo. “Estoy orgullosa de mí y de mi hija, pero no estimulo el embarazo en adolescentes, no debe pasar”.

María de los Ángeles Vásquez, con apenas 20 años de edad se convirtió en mamá. Cuenta que fue una mezcla de alegría, confusión y miedo. A pesar de que su madre es conservadora, la apoyó para que estudiara y progresara. “Enfrentarme a ser mamá tan joven me enseñó a no ponerme excusas para no hacer las cosas bien”, dice María, quien hoy en día es la orgullosa madre tres hijos: Jennifer, Peter y Cristal. Estudió comunicación social, ha sido reportera de televisión, directora de comunicación de varias instituciones públicas, actualmente es comentarista del programa de radio ‘La opción de la tarde’ y de la revista de televisión Buenos días RD. Además es propietaria de la tienda virtual @Mariangdecor.

A Fanny Encarnación el mundo le cambió a los 15 años, pasó de ser una adolescente a ser la madre de Michael Camilo. Se vio obligada a cambiar sus proyectos. “Fue un proceso muy difícil y traumático terminar el nivel secundario en otra modalidad, ya que no me permitían seguir estudiando con los chicos de mi edad en la misma escuela”, recuerda. Luego cuenta que tenía que trabajar y estudiar, pero que gracias al apoyo de su madre logró salir adelante con sus metas de ser una gran profesional. Estudió mercadeo y actualmente se desempeña como ejecutiva de ventas en la empresa Proyectos Industriales Cima.

A los 25 años Yenersi Ramírez, se enfrentó a la responsabilidad más grande de su vida: su primera hija. Tener que conciliar la maternidad con el deber de trabajar y estudiar la convirtió en una mujer más organizada. “Ser madre a tan joven me ayudó a ver lado positivo de las cosas sin importar las circunstancias”, asegura. Dice además que ama ser madre y para muestra una foto, hoy día tiene cuatro hijos, estudió licenciatura en lenguas modernas, trabaja y asegura que sus hijos, lejos de ser una limitación, son la inspiración su vida. “Amo ser mamá, soy una madre feliz; de verdad es para mí una vocación ¡gracias a Dios!”

Inés Cury se convirtió en mamá de Alain Federico a los 22 años. Vivió momentos de verdadera angustia. Todos en casa le dieron la espalda, “tuve que sacar fuerzas para no parar mis estudios, continuar adelante para darle un mejor futuro a mi hijo”. Agrega que, junto a las clases universitarias, tenía que trabajar, “ya con el niño nacido lo veía en las mañanas y cuando llegaba en la noche estaba siempre dormido. En los primeros años le daba calidad de vida haciendo de ‘tripas, corazones’, tomando préstamos, pagando, saliendo de uno para meterme en otro”. Aun así no desistió en sus sueños, se formó como abogada, tiene conocimientos en logística de carga, importación y exportación.