Guardianes de la verdad Areíto
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En nuestra entrega anterior, titulada “Manolo en las guerrillas del 1j4: ¿Chantajeado o por convicción?”, señalamos que “La historia (de Manolo) y los documentos están ahí” para responder esa interrogante. A continuación, veamos algunas citas menos conocidas del líder catorcista. Palabras de cierre en el discurso del parque Independencia, 14 de Junio de 1963: “Compañeros, en nombre de la Agrupación Política 14 de Junio, juro solemnemente ante el Altar de la Patria, frente al pueblo dominicano y ante la historia, que nuestra lucha no desmayará un solo instante hasta convertir en una luminosa realidad los ideales de la revolución de liberación nacional, enriquecida con el sacrificio y la sangre generosa de los héroes y mártires de junio de 1959, aunque para ello sea necesario que cada uno de nosotros tenga que morir todos los días en la cruz del sacrificio”.

En su última declaración a la prensa, durante la fase de preparación insurreccional, el 2 de noviembre de 1963, Manolo advirtió: “La Agrupación Política 14 de Junio jamás dará un paso atrás. Hacerlo significaría traicionar al pueblo por el que tantos compañeros dieron sus vidas. Renunciar a nuestros principios y objetivos, dejar de ser lo que hemos sido, sería igual a morir ignominiosamente. Nuestra postura frente a la grave crisis creada por los ambiciosos representantes civiles y militares de los peores intereses nacionales ha sido claramente expuesta a la opinión pública a través de los comunicados emitidos por esta Agrupación Política. Triunfaremos con el pueblo o caeremos junto a él en esta lucha sin tregua por el retorno a la constitucionalidad integral”.

“Sabemos que la lucha es y será difícil y que el sacrificio de los mejores siempre ha sido el precio de la libertad. Pero como dominicanos estamos dispuestos a conquistarla al precio de cualquier sacrificio, porque a pesar del triste y bochornoso espectáculo de la liquidación moral de los falsos líderes y apóstoles a quienes creímos alguna vez todos los dominicanos, de pie ante la historia se agigantan nuestros verdaderos y auténticos valores como Gregorio Luperón, cuyo recuerdo nos señala las rutas del patriotismo y del deber. Volvamos hacia él nuestros pensamientos y nuestros corazones e imitemos su patriótico ejemplo repitiendo en el lenguaje de los hechos su viril sentencia: Por la patria se abandona la familia y se sacrifican los intereses. El amor de la patria produce la templanza en el desprecio de los peligros, la miseria. El que ama a la patria no puede comprometerla, no puede venderla, traicionarla, sino servirla y defenderla”.

Esta indómita determinación se encuentra también contenida en un editorial de el 1j4 que explica el significado de su grito de combate “Libertad o muerte”, lo cual será luego ratificado en su proclama del 28 de noviembre de 1963 en la que justifica el alzamiento guerrillero. En un artículo titulado “Manolo en cinco jornadas de lucha”, el periodista Raúl Pérez Peña -Bacho- sintetizaba la consecuente trayectoria política del líder revolucionario en las siguientes etapas: Juventud Democrática, movimiento clandestino, La 40, vida pública y guerrilla. Sobre esta última, en el artículo titulado “28 de noviembre en la memoria histórica”, Bacho dice que fue “el primer eslabón armado en tratar de rescatar la constitución de 1963, lo que le imprime una legitimidad histórica, ignorada por cierto. Dicha acción acentúa la proceridad de Manolo”.

A pesar de que el Dr. José Constanzo trajo un mensaje de Fidel Castro recomendando a Manolo no subir a las montañas durante la primera fase de la guerrilla, éste no buscó resguardo ni delegó sus responsabilidades. Al contrario, cuenta Fidelio Despradel en el libro de Tony Raful Movimiento 14 de Junio, que cuando se le planteó algo semejante, Manolo respondió que “si estaba loco”, que él era “un hombre de responsabilidad”. Por supuesto, esa respuesta se entiende en el contexto descrito por Rafael Pérez Modesto, pues, “luego del golpe de septiembre, las gentes en las calles, barrios y escuelas nos decían y reclamaban: ¿Y ustedes dizque no sabían dónde estaban las escarpadas? ¿Cuándo es que se van pa’ la loma? ¿Y Manolo, se escondió?”.

Desde el punto de vista historiográfico, los que asumieron el relato que favorecen las intrigas internas y, a conveniencia, las supuestas presiones de “La infraestructura”, obviaron lo planteado por Fidel Castro en la entrevista que le hiciera en 1987 el periodista italiano Gianni Mina. Allí, el líder cubano expresó que por los días en los que triunfó la revolución cubana había “un celo doctrinario muy grande y una tendencia a mirar las cosas desde un ángulo” por lo que “cualquier cosa que se apartara de la tradición o de ciertos criterios, parecía un acto en contra de los principios y en contra de las doctrinas”. Esta situación fue la que le llevó a pronunciar en el discurso de clausura de la conferencia Tricontinental en 1966 la frase “hacer la revolución de hecho y no de palabra. No ser revolucionario solamente en teoría, sino revolucionario en la práctica”. Desde esa óptica, en junio de 1962 Manolo exhortó a la militancia catorcista a trabajar sin descanso “para poder llevar a cabo eso que el pueblo pide, la revolución de liberación nacional”, lo que se tradujo en fortalecer el espacio de La infraestructura.

Diversos testimonios coinciden en afirmar lo expuesto por Tony Raful sobre el guerrillero Manolo, al precisar que: “La moral de Manolo siempre estuvo muy alta. Dio varias charlas a los guerrilleros en las montañas sobre la Liberación Nacional. Cuando algunos guerrilleros flaqueaban, Manolo robustecía su fe y moral política en el triunfo. Por lo menos dos mochilas que habían sido abandonadas por guerrilleros indisciplinados y débiles fueron cargadas por Manolo Tavárez Justo, lo que demuestra su recia personalidad y su vocación de sacrificio”. Esto valida el criterio del jefe de operaciones del Frente guerrillero Enrique Jiménez Moya, Juan Germán Arias Núñez -Chanchano-, para quien la insurrección de 1963 constituye la cumbre del liderazgo y de la dignidad política de Manolo, ya que - según nos dice- “fue allí donde demostró ser un líder de verdad”.

Cuenta Chanchano que estando un día caminando por una ladera, él le dijo a Manolo: “¿Tú estas consciente del lío en el que estamos metidos?, a lo que el comandante guerrillero le respondió: “No te preocupes, que nosotros vamos a salir de esta”. Conocedor íntimo de su personalidad, se puede decir que Raúl Pérez Peña describió ese momento indicando que “sereno en los momentos más difíciles, siempre mirando más allá del entorno, Manolo siempre mantuvo la confianza en sus compañeros del 14 de Junio”. Por tal motivo, se puede entender la reflexión que hizo Roberto Cassá en su Biografía de Manolo Tavárez en torno a que “el fracaso de todos los frentes, sin embargo, no provocó comentario alguno del líder y aunque debió resultarle particularmente amargo lo que acontecía, en todo momento mantuvo la postura de que había sido válida la guerrilla”.

Sobre el autor

Amaurys Pérez Vargas

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